San Lucas – X – 41 y 42

María ha escogido la mejor suerte, de que jamás será privada”.

Hombres y mujeres complican su existencia con mil inútiles afanes.

   Quienes están en la incontrastable realidad proceden como María: se preocupan de su ser íntimo y de su unión con Dios.

   La humanidad no escarmienta de sus ilusiones; no comprende donde están la paz y la dulzura que tanto anhela. Y se obstina en buscar su dicha en las ficciones engañosas.

   Desde Jesús han pasado dos mil años, y siguen las multitudes en la obsesión de encontrar la felicidad en el oro, el poderío, la vanagloria. Para alcanzar todo esto se arma el hombre de astucia, crueldad, egoísmo; envilece su alma; endurece su corazón. Cuando llega a su meta, comprende que se ha equivocado y muere en aflicción.

   Aquella humilde María estaba por encima de los más grandes magnates de la tierra. 

 

Las Enseñanzas de Jesús

Constancio C. Vigil     

www.armspain.com

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