REPÚBLICA ARMENIA AMARGAS LECCIONES de los DISTURBIOS de MAYO.

 

Los primeros días de Mayo, particularmente el 4 de 1920 fueron para Armenia  significativo período histórico pleno de críticas situaciones y crudas realidades que tuvo su gravitación decisiva sobre el ulterior desarrollo de la flamante República Armenia que culminara con el desplome de la naciente soberanía estadual.

 Las celebraciones del 1° de Mayo, Día de los Trabajadores de 1920 comenzaron en Yerevan en un excepcional, grave y denso clima festivo. Unos días antes, el 28 de abril las Autoridades “Rojas” de Azerbaiyán Sovietizado habían enviado al Gobierno del Presidente Alexantr Jadisian un ultimátum exigiendo que los ejércitos de Armenia evacuaran en los tres días siguientes Karabagh y Zanguezur ante la presencia de combatientes del Ejército Rojo en la región.

 Las multitudes que participaban de los festejos del Primero de Mayo, actos  organizados por el Gobierno en la Plaza Central de Yerevan,  aguardaban expectantes la respuesta que darían sus autoridades oficiales. No había dudas que los Ejércitos armenios no debían evacuar el suelo patrio y por lo contrario debían ser los obligados defensores de la población armenia de Karabagh y de Zankezur de la penetración violenta de azerbaijanos. Sin embargo ya Azerbaiyán había enarbolado el estandarte de la Rusia Roja y en su nombre había intimado a Armenia.

 La ansiedad de los armenios tenía otra fuente de inseguridad interna. Entre la multitudinaria concurrencia de defensores del derecho de los trabajadores que festejaban su Día Internacional, había, particularmente entre las filas de millares de campesinos que demostraban activa y ruidosa manifestación exhibiendo pancartas y retratos de Marx y de Lenín una insignificante minoría de activistas, entre los que también se encontraban militantes bolcheviques armenios  que con consignas de apoyo a Rusia clamaban por el recambio del gobierno de Armenia y en su lugar establecer el ordenamiento soviético con cánticos y con exteriorizaciones de tinte antigubernamental.

 Los manifestantes de Yerevan, obviamente, ignoraron la fútil exhortación de los bolcheviques armenios e hicieron público una resolución que en nombre del pueblo exigía del Gobierno de Armenia que no prestara atención a la amenaza de Azerbaiyán y que estaban convencidos que la Rusia Roja no apoyaría la campaña de provocación antiarmenia de los azerbaijanos.

Es cierto que las esperanzas y las aspiraciones puestas en la Rusia de Lenín fueron estériles. En secreto se había tejido una alianza y cooperación con Kemal, consecuentemente no solo apoyó la gestión subversiva de provocaciones sino directamente propició el complot y condujo la irrupción de los combatientes rojos contra la República Armenia. En tanto aquellos elementos azeríes bolcheviques que huyendo de las represiones de los nacionalistas de Azerbaiyán se habían refugiado en suelos de Armenia, apoyados por la conducción comunista del Cáucaso iniciaron operaciones de disturbios con el manifiesto propósito de “luchar” por la sovietización del país de los armenios. A pesar que la población de Yerevan se pronunció a favor del Gobierno y apoyó su gestión de resistir la irrupción bolchevique de Zanguezur, las acciones subversivas de los armenios identificados con la gesta rebelde dieron al movimiento subversivo una proyección incontenible, particularmente en la región de Alexandrapol (actual Giumrí) a partir del 1° de Mayo. Alexandrapol se constituyó en la vanguardia de la lucha porque el comandante militar del “Batallon General Vartan” destacado en el lugar, el General Musaelian se rebeló contra su Gobierno y se unió a los subversivos y proclamó la creación del “Comité Revolucionario de Armenia” cuya presidencia y comisariato militar asumió personalmente.  Conforme órdenes emanadas de Moscú fueron designados Avis Nurichanian y Artashes Melkonian como Ministros del Exterior y de Interior respectivamente y enviados a Armenia para apoyar la operación revolucionaria.

 La subversión de Alexantrabol tuvo sus consecuencias. El 3 de Mayo el Parlamento de Armenia celebró una Asamblea Extraordinaria en cuyo curso el Ministro del Exterior Hamo Ohanchanian informó sobre el ultimátum de Azerbaiyán y de la alianza Lenín-Kemal que la apoyaba y sobre la participación de fuerzas externas en los disturbios registrados en el país. Hubo acaloradas discusiones sobre la situación creada. Miembros del Parlamento de procedencia “Socialista Revolucionario” y “Social Demócrata” se pronunciaron a favor de la Rusia Roja porque estimaban que su intervención no tenía el propósito de derribar el Gobierno de Armenia o liquidar la existencia del Estado mismo. En cambio la Asamblea en su inmensa mayoría se pronunció por adoptar medidas radicales y enfrentar con decisión firme la invasión externa, como reprimir la subversión interna.

 En ese clima de convulsión, el 4 de Mayo de 1920, el Partido en el Poder de la República Armenia, FRA-Tashnaktzutiun, convocó a una cumbre de la organización de la que participaron el Buró, los funcionarios del gobierno y de los legisladores militantes de FRA y los miembros de los Comités Centrales. En esa Asamblea plenaria se resolvió disponer la renuncia del Gobierno encabezado por el Primer Ministro Alexantr Jadisian y la formación de una nueva conducción que se llamó “Gobierno Buró”. De ese modo el 5 de Mayo el Buró de FRA-Tashnaktzutiun asumió la totalidad de la responsabilidad de la conducción del Estado bajo la Presidencia del médico Hamo Hohanchanian iniciando una nueva etapa en la vida institucional del País.

 Ya nos referiremos a los actos de gobierno y de iniciativas concretadas por el llamado “Gobierno Buró”, en tanto señalemos que los sucesos registrados del 1° al 4 de Mayo constituyeron un serio y una negra mácula para el desarrollo del pensamiento político del pueblo armenio.

 

Después de una existencia de largos siglos sin la posesión de un Estado Nacional, particularmente tras la consumación del genocidio de armenios perpetrado por los gobernantes turcos, de la cual surgía una República de Armenia Independiente, era triste constatar que se complotaran agentes políticos armenios que pertrechados con armas y con apoyo de combatientes subversivos rojos procedentes de Turquía y de Azerbaiyán, se alzaron contra su Gobierno oficial para derribar el Estado armenio. No es frecuente hallar en toda la Historia ejemplo similar en que se opta por liquidar la existencia de una Patria Independiente, de un Estado Nacional. Los bolcheviques armenios “legaron” a la posteridad esta amarga experiencia de su historia.

Las enseñanzas que surgen de esa “Herencia-Legado” debe ser para nuestra y sucesivas generaciones de armenios una lección que nos obliga a evitar a toda costa y a cualquier precio se cometa felonía semejante al atentado contra  la existencia del estado-nación como la llevada a cabo en esos días de Mayo de 1920.

 La  condena a los actos conspirativos de Mayo no solo es histórico y un mensaje del pensamiento de FRA-Tashnaktzutiun, es el legado de todos los sectores de la población de Armenia, particularmente es el de los líderes sociales, religioso-espirituales y políticos que  en esos momentos decisivos de la Patria hicieron oír su voz de condena en sus expresiones hechas públicas.

 De ese tenor fue el mensaje del entonces Catolicós Kevork V Sureneiants que dirigió a su pueblo el siguiente mensaje cual exhortación: 

<<”Aquellos que no ven el peligro que acecha desde el Occidente y del Oriente, aquellos que simulan no advertir que en nuestro hogar se tejen conspiraciones para terminar con el ideal de un Estado Nacional, aquellos que no creen que paso a paso se va concretando el proyecto de destruir el ideal de una Armenia Independiente ¿conciben o sienten en su interior que tipo de responsabilidad les cabe ante la Historia?  En este momento que todos debiéramos estar unidos en torno a la defensa de la Patria, de su construcción y desarrollo, y de la preservación de la existencia misma del pueblo armenio, es lamentable ver los antagonismos y las divisiones internas de nuestra comunidad.

<<”Nosotros y nuestros recordados antecesores que trabajamos y luchamos por la Causa de los armenios Occidentales con la aspiración de ver coronado nuestros sueños de vivir mejores y felices días, no podemos permanecer indiferentes en estos angustiosos instantes de ver el peligro y la amenaza que se ciñe sobre la Patria y sobre la existencia misma de la nación, en nuestro carácter de Patriarca Supremo nos dirigimos a todos y hacemos un angustioso llamado a la reflexión y a la cordura.

<<”Pueblo armenio, únete a la tarea de la defensa del Estado Patrio, es ése Tu único camino de redención posible…  El peligro está ya frente a tu puerta, pueblo armenio cuida y permanece atento para no caer en acciones desgraciadas en la historia por la falta de asumir virilmente tu responsabilidad ante la posteridad.

 

Mucho más vehemente que la exhortación del Supremo Patriarca fue la proclama del Partido Demócrata Liberal Armenio  (Rangaver) que calificó de criminal  “felonía”  a la fraternidad de los armenios y “traición” a la Patria las incitaciones de los bolcheviques armenios en sus operaciones conspirativas de Mayo señalando que “esos delirantes” bolcheviques no pensaron que con sus actitudes asestaban un rudo e irreparable golpe a las tratativas que se venían realizando (se refiere a los tratados y negociaciones de Sevres) para dirimir a nuestro favor la llamada Cuestión Armenia, no consideraron que abrían nuestra fronteras para que por ellas penetraran los agresores lobos vestidos de cordero (alude a los tártaros y turcos con uniformes del Ejército Rojo) para que puedan, pasando por sobre los cadáveres de armenios restantes, fueran a encontrarse con el sucesor de los seculares enemigos nuestros, de Enver y de Talat, al nuevo represor y criminal Mustafa Kemal.>>” 

Con proclamas de ese contenido quedo registrado en las páginas de la historia los sucesos  del 4 de Mayo de 1920.- 

“AZAD  OR”

4 de Mayo de 2011.-

 Nazaret  Berberian.

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