Otra inscripción con letras asiáticas en Castrillo de la Valduerna (León)

Fuente: http://www.jgcastrillo.com/2013/08/otra-inscripcion-con-letras-asiaticas.html

Abundando en mi hipótesis, tratada en  distintas entradas de este blog, creo que un dato más la avala, y es el petroglifo de Castrillo de la Valduerna (León).

En primer lugar quiero expresar el reconocimiento a los descubridores. Hay que agradecerles el hallazgo que, creo,  es necesario analizar con precisión.

Antes de dar rienda suelta a la imaginación  sobre mítica simbología astral del hombre primitivo, hay que centrarse en la Edad Media, sabiendo lo ardua que es la investigación de este oscuro periodo, del que a duras penas vamos encontrando restos olvidados, a los que yo he venido llamando “teselas” de un gran “mosaico perdido”.

Hemos de leer el “petroglifo” en sentido horizontal, y no en sentido  vertical como se ha publicado:

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/hallan-30-petroglifos-en-castrillo-de-valduerna-con-forma-de-herradura_720558.html

Vemos con nitidez algunas letras del alfabeto armenio, las más claras, en forma de  nuestra letra “U” mayúscula, interpretada creo que erróneamente como una “herradura” con las patas hacia arriba. Es la letra armenia “Se”, o bien,  la otra letra exactamente igual pero  con las patas hacia abajo, es decir: la letra armenia “Vo”.

En medio de estas dos grafías, se encuentra una letra “Tiun” (muy parecida a nuestra “S” mayúscula, que parece lo más probable), o una letra “Tso” mayúscula, (muy parecida a nuestra “g” minúscula).

Debajo de la “Tiun” , en el renglón inferior, se encuentra muy clara, sin desgastar, una letra  “Da” que no tiene parecido gráfico a ninguna letra de nuestro alfabeto latino. Y las letras que acompañan  por delante y por detrás a estos dos renglones están tan rotas o desgastadas que no se pueden leer claramente. Los fragmentos de estas letras se corresponden con fragmentos de varias posibles letras al alfabeto armenio.

Véase la primera palabra de la inscripción del epitafio siguiente, perteneciente al tesoro epigráfico del estado de Armenia:

una “Ke”, una “Re”, una “Ini”,  una “Se”,  una “Tiun”,  una “Vo”, y una “Se”, ahí pone “Kristós” en una especie de lenguaje, podríamos llamarle “aljamiado”, para entendernos, es decir:  escrito con letras armenios, pero al leerlo en armenio suena “Kristós” fonéticamente palabra griega, muy común en inscripciones funerarias armenias durante la Edad Media.

Es de sospechar que las susodichas “herraduras” correspondan a la inscripción STO, letras mediales de la palabra KRISTOS (Kri-STO-s).  No obstante demos paso al análisis de otros especialistas en historia de la grafía armenia, para que aporten más datos al respecto porque, a pesar de que parece muy clara la explicación que doy, todavía ofrece dudas hasta que un especialista en epigrafía medieval armenia  -mejor si es armenio- descifre taxativamente la inscripción.

En cuanto  a las huellas del moro y la mora, de momento, sin  saber más datos que la tradición popular perdida, dejémoslo en un capricho de la naturaleza más que en una intención humana de marcar la huella de un zapato largo correspondiente a un número cincuenta y tantos de nuestro calzado.
¿VINIERON ARMENIOS A LEÓN CON LOS TEMPLARIOS?
Respecto a los armenios, primeros astrónomos, ya comentaremos en otro momento datos, por otra parte muy sabidos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


8 − = uno