Los periodistas de TVE Española viajaron a nuestra querida patria Armenia

Llegamos a Yereván una mañana tras haber pasado la noche viajando en tren nocturno desde Tbilisi (Georgia). Los taxistas, solícitos, nos llevaron a cambiar dinero, curiosamente el dinero se cambia en los supermercados, y al que sería nuestro hotel durante la estancia en Armenia. Yereván es una ciudad muy nueva aunque nos pareció acogedora y accesible… visitamos el Museo del Genocidio. Se nos quedaba corto en comparación con la magnitud de la tragedia. Habíamos visitado hacía unos meses Yad Vasem, el Museo del Genocidio judío en Jerusalén, mucho más grande y explicativo.
 
Nos llamó la atención el tema de apertura/cerrazón de fronteras con sus propios vecinos, Turquía y Azerbayán… de hecho, en cuanto hemos llegado a España, lo primero que hemos hecho ha sido ver la película Ararat, del armenio Atom Egoyan… se entiende muy bien lo que supone este tema del genocidio armenio por parte de los turcos así como la relación de los armenios con su propio país, la madre patria de la que muchos se ha alejado para buscarse la vida en otros lugares…

Alucinante la historia de Armenia…Lo que más nos ha gustado son los monasterios medievales… cada uno que íbamos viendo nos emocionaba más que el anterior…  Khor Viráp, Noravánk… pero no ha dejado de sorprendernos el abandono en el que están cayendo algunas zonas del país ya que, desde que Rusia se fue, poco se está haciendo por recomponer el país, al menos por mantenerlo… nos hablaban algunos ciudadanos, incluso, de la nostalgia de los más mayores de los tiempos de Rusia… Pasamos por Diliján, por Seván… lugares en los que apenas hay calles y las que hay están sin asfaltar. No entendimos la dejadez, incluso la resignación. ¿Estamos ante un pueblo que antes prefiere buscar una vida mejor fuera de su país que arreglar el suyo?, ¿cómo puede ocurrir esto en una nación con una de las historias más grandes y prolíficas?

Los armenios, en general, nos han dejado una impresión grata. 
 
Haciendo hincapié en la religión, algunos ciudadanos nos contaban que el país, el primero del mundo en adoptar el cristianismo de modo oficial,  suele ser tradicional y las mujeres suelen ser vírgenes hasta el matrimonio a pesar de que no muchos jóvenes asisten, hoy en día, a la iglesia…
 
 
El viaje ha sido bonito, intenso… a veces cansado… pero, por supuesto, ha merecido la pena.  
 
Terminamos bañándonos en el lago Seván. Un lugar de vacaciones y encuentro para familias armenias muy poco explotado.
 
Nos quedamos con las ganas de ver el monasterio de Tatév. Esa va a ser nuestra excusa para volver al Cáucaso. Armenia puede esperarnos de nuevo.

Especialmente para www.armspain.com

 

Mónica Hernández, periodista de TVE

Y José Luís Gordillo.

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