Lavrov presenta un nuevo plan ruso para el arreglo del conflicto del Nagorno-Karabaj

 

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, presentó hoy a Azerbaiyán y Armenia un nuevo plan para la solución del conflicto de Nagorno Karabaj, que enfrenta a ambos países caucásicos desde 1988.
En Ereván, Lavrov entregó el plan, cuyos detalles no se han dado a conocer, al presidente armenio, Serge Sargsián, y posteriormente, en Bakú, al presidente, azerbaiyano, Ilham Alíev.
A finales de junio Alíev había vuelto a amenazar a finales de junio con recurrir a las armas para recuperar el enclave armenio del Karabaj.
Sargsián aseguró que estudiará el plan ruso y que en breve dará una respuesta.
"Deseamos que el problema se solucione de tal forma que en nuestra región se instaure definitivamente la paz y la estabilidad", afirmó Sargsián durante la reunión con Lavrov.
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, asumió el pasado año personalmente la función de mediador en el conflicto para lo que presidió varias reuniones con los líderes armenio y azerbaiyano, que se saldaron sin resultados.
Rusia, que aboga por una solución diplomática para el contencioso, cree que ha llegado la hora de lograr un arreglo, ya que, de lo contrario, las tensiones entre ambos países en conflicto podrían agravarse.
Esta semana la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, pidió a Azerbaiyán y a Armenia que redoblen sus esfuerzos de aquí a fines de año para lograr un acuerdo pacífico.
"No se puede permitir que este conflicto se quiera resolver mediante la fuerza. Es clave que se resuelva de forma pacífica. Es una cuestión estratégica para la UE", subrayó.
A finales de junio ambos países se acusaron recíprocamente de haber frustrado las negociaciones celebradas en la ciudad rusa de Kazán por los presidentes de ambos países.
Seguidamente, Alíev prometió restablecer "por cualquier medio" la soberanía azerbaiyana sobre el Nagorno Karabaj y aseguró que "la integridad territorial de Azerbaiyán jamás ha sido ni será tema de negociaciones".
Las diferencias entre ambas partes siguen siendo muy grandes, ya que Azerbaiyán exige la retirada incondicional de las tropas armenias, que serían sustituidas por fuerzas de pacificación, para conceder una amplia autonomía a Nagorno Karabaj.
Por su parte, Armenia defiende el derecho a la autodeterminación del territorio, aunque vincula su estatus definitivo a la celebración de un referéndum.
La disputa armenio-azerbaiyana se remonta a los tiempos de la Unión Soviética, cuando el Karabaj pidió su incorporación a Armenia, tras lo cual estalló una cruenta guerra entre armenios y azerbaiyanos que se prolongó de 1991 a 1994.
El conflicto armado, la primera guerra entre dos antiguas repúblicas soviéticas, concluyó con la expulsión de los azerbaiyanos del Nagorno Karabaj y la ocupación de una vasta zona de Azerbaiyán, que permitió unir el enclave a Armenia.
Fuente: http://www.elcorreo.com/

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