La Iglesia Apostólica Armenia de 1700 años

AUTOR: ANDRANIK TERTERYAN (Rvdo. Padre Sukias Terteryan)

Iglesia Armenia 1700 años

  1. Introducción
  2. Su rol e importancia en la vida del pueblo armenio
  3. Gregorio El Iluminador y la Conversión Armenia
  4. El Concilio de Nicea
  5. El segundo Concilio ecuménico de Constantinopla
  6. El tercer Concilio ecuménico de Efeso
  7. La posición de la Iglesia Armenia de el Concilio de Calcedonia
  8. La Iglesia Armenia en el Universo Eclesiástico
  9. Calcedonia y la Naturaleza de Cristo
  10. La Iglesia Armenia y otras Iglesias

 

Conferencia pública que el Rvdo. Padre Sukias Terteryan pronunció en el mes de mayo de 2002 en la Unión Compatriótica Armenia de Marash, con motivo de la adopción del Cristianismo como religión oficial en Armenia.
 
En este resumido trabajo, el Rvdo. Padre, relata la historia de la Iglesia Apostólica Armenia desde sus comienzos hasta nuestros días, haciendo un paralelo con el devenir político, nacional, religioso y social de la milenaria historia armenia.
 

Introducción

 

Con motivo de la adopción del Cristianismo como religión oficial en Armenia, consideramos útil publicar, en forma de libro, en los idiomas armenio y castellano, la conferencia pública que el Rvdo. Padre Sukias Terteryan pronunció en el mes de mayo del año en curso, en la Unión Compatriótica Armenia de Marash, organizada por la Comisión Directiva de dicha institución.
 
En este resumido trabajo, el Rvdo. Padre, con un lenguaje accesible y comunicativo, relata la historia de la Iglesia Apostólica Armenia desde sus comienzos hasta nuestros días, haciendo un paralelo con el devenir político, nacional, religioso y social de la milenaria historia armenia.
 
La principal característica de esta mirada histórica es que el autor ha logrado subrayar con hábiles trazos, la esencia y el carácter propios de la Iglesia Armenia, con sus particularidades de credo, de rito, de leyes y de organización, sin entrar en complicados y enmarañados detalles. Así, ha resultado un trabajo accesible a todos, que en estos días de celebración de los 1700 años, es más que imprescindible para aclarar el rol y la importancia de la iglesia armenia en el marco del movimiento general del cristianismo.
 
Leyendo este librito, tanto el hombre creyente armenio, como el no-armenio, conocerán no solo paso por paso el desarrollo histórico de la Iglesia Armenia y sus múltiples servicios, sino que se comunicarán con esa luz espiritual con la cual los santos patriarcas inundaron de fe el camino del pueblo armenio.
 
La historia de la Iglesia Armenia está indisolublemente unida al destino político y nacional de su país y es el principal reflejo de los anhelos espirituales de su pueblo, lucha sostenida con ímpetu y heroísmo en nombre de la Verdad y de la Luz, el derramamiento de sangre y el sacrificio por la patria y por la fe.
 
Nuestro mayor agradecimiento al autor, el Rvdo. Padre Sukias Terteryan, a la Comisión Directiva de la Unión Compatriótica Armenia de Marash, y al señor Francisco José Akian, quienes hicieron realidad la edición de este pequeño libro.

Su rol e importancia en la vida del pueblo armenio


Actualmente, la República de Armenia, que ocupa sólo la décima parte de la Armenia histórica, para el mundo judeo-cristiano representa el sitio donde descansó el arca de Noé después de cuarenta días de diluvio, el lugar elegido por Dios fue el monte Ararat, por eso llamado Ararat Bíblico. Es así que el nacimiento de la nueva humanidad se ubica en la tierra armenia; aunque la historia de este país comienza en tiempos inmemoriables que durante los últimos 2000 años ha transcurrido inseparablemente unida al cristianismo.

Los primeros predicadores en tierra armenia fueron los apóstoles Tadeo y Bartolomeo, discípulos de Cristo, que habiendo recibido del Espíritu Santo la gracia del don de lenguas difundieron la Palabra de Dios en armenio. Respetando el mensaje del Maestro que les dijo: "Vayan entonces e instruyan a todos los paganos…", llegaron a Armenia estos dos apóstoles y con la voluntad de Dios sembraron las primeras semillas de sus prédicas en nuestro país.

Como es sabido, con el esfuerzo del católicos San Gregorio el Iluminador juntamente con el rey Tirítades "Drtad", hace diecisiete siglos se adoptó el cristianismo en Armenia como religión oficial, siendo reconocida en el mundo como el primer Estado Cristiano. A consecuencia de no poseer un alfabeto propio, se observa la carencia de documentos históricos referidos a los primeros períodos del cristianismo en Armenia, sin embargo, gracias al alfabeto que Mesrob Mashdotz creara en el siglo V, permitió inmortalizar los trozos de historia dispersos durante 400 años, reuniéndolos en los libros de la historia armenia.

Hasta la llegada de los apóstoles, existe una tradición muy interesante y digna de ser recordada, se refiere al rey Apkar de Hetesia, sobre la cual atestiguan una serie de fuentes asirías y también Movsés Jorenatzí en su "Historia Armenia". Apkar fue un rey armenio arshaguní, que envió personalmente una misiva a Jesucristo, pidiéndole que visite Hetesia para sanar su enfermedad y además le propone quedarse en su país para alejarse de las persecuciones de los judíos. Jesús le envió su respuesta por intermedio del apóstol Tomás, y para conformar el pedido del rey le promete enviar a uno de sus discípulos, después de su ascensión.

Esta carta, según relata Jorenatzí, la trajo el mensajero de Apkar y junto a ella también trajo a Armenia el retrato del Salvador, que aún hoy día se encuentra en Hetesia. Cristo cumplió su promesa, el apóstol Tadeo fue y curó al rey Apkar y también lo bautizó, no sólo a él sino también a su corte y a los habitantes de toda la ciudad y además consagró a un obispo para servir allí. Sobre este hecho escribe también Eusebio de Cesárea (260-339) en su "Historia de la Iglesia" y a pesar de todo existen discusiones al respecto.

El apóstol Tadeo había traído consigo la punta de la lanza con la que el soldado romano hirió el pecho del Jesús crucificado y fue martirizado en el año 66 en el pueblo de Ardaz, por orden del rey Sanadrug.

San Bartolomeo llegó a Armenia en el año 29 del reinado de Sanadrug, estuvo en Ardashad, fundó el monasterio de Hokiatz, donde colocó la imagen milagrosa de la Madre María que él había traído. Bautizó a muchas personas, desde los campesinos hasta generales del ejército, y aún, a la hermana del rey.

En el año 68, por orden del monarca es martirizado en Aghpag (Vaspuragan). Todos los bautizados por los apóstoles también fueron martirizados, aunque luego surgieron las primeras comunidades cristianas encabezadas por sus prelados. En el siglo II se recuerda al obispo Meruyan de Armenia, de esta manera, durante doscientos años las semillas de la prédica cristiana se extendieron por todo el país. Hasta que Gregorio el Iluminador declara al cristianismo religión oficial de la Nación.

Gregorio El Iluminador y la Conversión Armenia

Cuando consideramos la época en que vivió Gregorio el Iluminador y la conversión a la fe cristiana de los armenios, nos parece una simple tradición, pero hoy en día, cuando han transcurrido diecisiete siglos de estos hechos, el pueblo armenio le da una nueva trascendencia. Gregorio, además de ser cristiano, también poseía una educación elevada y las obras que él realizó probablemente parezcan imposibles desde el punto de vista del común de las personas, pero se sabe que contando con la inagotable fuerza de la fe el hombre puede llegar a lograr su meta; es por eso que hoy podemos comprender este esfuerzo maravilloso, que una sola persona haya podido sembrar las semillas del cristianismo en las almas de los armenios, de la misma manera que un agricultor esparce las semillas, que creciendo en los corazones renovados por el bautismo, elevaron la mente, la pluma, el arte y la arquitectura a un nuevo nivel internacional.
Gregorio el Iluminador con su prédica de tan solo sesenta y seis días cambió en su totalidad la vestidura espiritual de una nación bautizada y fortalecida con la armadura de Cristo y logró ubicarla en un sitio importante en el conjunto de los pueblos ilustrados por su cultura espiritual y racional. La prueba es que, el pueblo armenio convertido al cristianismo, se renovó con la luz de la Resurrección de Cristo y guiado por su fe comenzó a componer su nueva historia, la "Historia de la Santa Iglesia Apostólica Armenia", que durante su transcurso se encuentra regada por la sangre de muchos mártires que perdieron su vida en defensa del cristianismo. Pero, los historiadores y eruditos tienen diversas opiniones sobre el tema; algunos creen que si Armenia no se hubiera convertido al cristianismo sería una nación mucho más importante, sin embargo se sabe que estados mucho más importantes que el nuestro han desaparecido. Sintetizando, se puede decir que el pueblo armenio logró un pensamiento religioso y una "unidad" más elevada gracias al cristianismo.
"No adorar lo creado con la propia mano, sino venerar al Gran Hacedor que te ha creado".
Para difundir los preceptos cristianos, fue preponderante el hecho de la creación de un alfabeto propio. Por iniciativa del pontífice Sahag Bartev, el padre Mesrob Mashdotz con la intención de buscar las letras, fue a Oriente, hasta la Mesopotamia, donde investigó obras literarias muy reconocidas y diversos libros, y ese camino de búsqueda, tuvo una visión divina en la cual visualizó el alfabeto compuesto por treinta y seis letras, que se convertiría en testigo de la historia religiosa, nacional y cultural armenia.
Al tener ya un alfabeto, el próximo paso fue la traducción al armenio de la Santa Biblia, que estuvo a cargo de los eruditos en lenguas extranjeras Sahag y Mesrob. La Biblia fue traducida al armenio en dos oportunidades, una entre los años 406 al 420 y la otra del 420 al 436. La segunda versión se denomina "Reina" por la perfección lingüística de su traducción. A partir de este momento las prédicas ya no se harían traduciendo oralmente los textos bíblicos del griego o del asirio como lo habían hecho Gregorio el Iluminador y sus sucesores.
La Biblia se considera el primer libro escrito con letras del alfabeto armenio, Sahag y Mesrob dejaron como herencia una generación de jóvenes traductores e historiadores que fueron los forjadores del "Siglo de Oro" en la historia del pueblo armenio. Hasta el siglo VII prosperaron las letras, literatura e historia, luego comenzó a tener la arquitectura religiosa un progreso trascendental. Se elevaron hacia el cielo, a Dios, joyas arquitectónicas como las iglesias de San Hripsimé, San Gayané y Zvartnotz, que aun hoy provocan admiración y sorpresa a todos sus visitantes.
Jesucristo ha dicho: "Con fe puedes mover montañas". Gregorio el Iluminador con la fuerza de su fe pudo convertir al cristianismo al rey Drtad y por este medio creó las circunstancias favorables para la difusión del evangelio en Armenia y para la obra de sus sucesores. De este modo una persona tan célebre como Gregorio logró organizar una revolución religiosa positiva gracias a la prédica del cristianismo. En el siglo IV uno de los más célebres católicos, el Supremo Patriarca, fue el pontífice San Nersés, quien con la fuerza de su fe logró salvar diversas dificultades e hizo posible que la Iglesia Armenia alcanzara un elevado nivel administrativo y financiero. Se construyeron numerosos colegios, orfanatos, noviciados, asilos de pobres, iglesias y monasterios; de esta manera se fue desarrollando y complementándose entre sí la cultura espiritual y nacional de nuestro pueblo. El campesino armenio sembrada su campo rogando la bendición de Dios, la pluma armenia plasmó su historia sobre el pergamino decorándolo con ilustraciones y figuras simbólicas ya sea religiosas o seculares. Actualmente nos es corriente saber que la iglesia y la escuela persigan los mismos objetivos, que la batalla de Vartanantz se recuerde con el héroe Vartán Mamigonian y con el padre Ghevont y que los soldados, antes de partir hacia la guerra, comulguen y luego tomen la espada para defender la patria.
En tiempos del católicos Vaiotzdzoretzí (440-452) se realizó la reunión eclesiástica de Shahabivan, en esta ocasión se decidió la importante cuestión del celibato sacerdotal. En el siglo V cuando los armenios estaban preocupados por graves dificultades con los persas, la Iglesia Católica convocó al 4° Concilio Ecuménico en Calcedonia, a donde los eclesiásticos armenios lamentablemente no pudieron estar presentes. Posteriormente, en el año 506, el católicos Papkén Votmsetzí (490-516) citó a una reunión en Tvín donde se rechazó lo tratado en el Concilio de Calcedonia y a partir de esa reunión la Iglesia Armenia no ha aceptado ninguna resolución de otros concilios, hasta el presente nuestra doctrina afirma: "Es una naturaleza del Verbo Divino".
A principios del siglo XI la capital de Armenia era Aní, donde se construyó la famosa catedral. La historia distingue que en Aní hubo mil y una iglesias. En esta época florecen la literatura y la arquitectura, y en general, la cultura Armenia. En el 1045 finaliza el reinado Pakraduní con la caída de Aní. Después de esto comienzan a sentirse influencias Bizantinas en la doctrina religiosa; el Catolicosado de Aní cierra sus puertas. De a poco, aparecieron catolicosados opuestos. Por ejemplo, se instala al catolicosado de Aghtamar en el año 1113 encabezado por el obispo Tavit que sigue en sus funciones hasta 1895.
De 1150 a 1292 como Catolicosado de Todos los Armenios funciona el de Hromgla. En el siglo XI Hovhannés Imasdaser (el sabio) es un famoso sacerdote. He trabajado sobre el Libro de Salmos escrito por él, y me ha dejado una profunda impresión por su pensamiento teológico y grandeza literaria. A pesar de las presiones de los enemigos, el pensamiento religioso armenio siguió desarrollándose. En los años siguientes hubo propuestas de intercambio de parte de Roma y Bizancio, pero ninguna respetaba los derechos parejos de las iglesias. A pesar de las concesiones que se hicieron. Roma nunca defendió los intereses de Armenia.
En el siglo XII en el valle Vaiotz, en el monasterio de Aghpertz se funda la famosa universidad de Clatzor, que se traslada luego al monasterio de Datev. En 1375, cuando los seljúcidas conquistan la capital Sis y toman prisionero al rey Levón VI, desaparece el Catolicosado de Sis, en Cilicia. Previendo estos inconvenientes, se propone trasladar el trono de la Iglesia Armenia a Vagharshabad. En 1441, se reinstala la Santa Sede en San Echmiadzin. El pueblo armenio aceptó así, que independientemente de la situación política, la salvación y la sobrevivencia de la tierra Armenia serían posibles bajo la protección de San Echmiadzín, fundado por San Gregorio el Iluminador. Pero las posteriores circunstancias históricas y políticas fueron muy difíciles. En 1446 en Sis se autoconvoca un católicos, Carabed levtoguiatzí quien crea la Sede opuesta de Cilicia, que hoy se denomina la Gran Casa de Cilicia.
En 1915, como consecuencia de la Gran Masacre, Sis fue destruida. En 1930 el Catolicosado se refunda en Antiliás, Líbano, cerca de Beirut. Gracias a los últimos catolicoses, se construye la catedral San Gregorio el Iluminador, el seminario, la imprenta, la revista oficial "Hasg", etc. Uno de los últimos catolicoses de Cilicia, Karekín II (1983-1995) Sarkisian fue elegido Católicos de todos los Armenios, en pro de la unidad de la Nación.
Actualmente Antillas es una de las principales sedes de la iglesia Armenia. La otra es el patriarcado de Jerusalén, que a partir del siglo VII toma protagonismo y nucléa a los armemos del lugar ofreciéndoles cierta independencia religiosa y política.
En 1317 el patriarcado de Jerusalén se separa del catolicosado de Sis. Durante el dominio otomano, actúa bajo la conducción del patriarcado de Constantinopla. Hoy tiene su sede en el monasterio de Surp Hagop, que dirige a todas las iglesias de Tierra Santa, el Colegio de Seminaristas; edita la revista "Sion" y posee una excepcional colección de manuscritos armenios.
La otra sede importante es el Patriarcado de Constantinopla, fue fundada en el año 1461, funciona en la iglesia Santa Asdvadzadzín (Virgen María). Los patriarcas de Constantinopla tuvieron siempre ingerencia tanto en cuestiones religiosas como laicas, autorizados por los gobernantes. En 1828, toma un protagonismo muy particular porque la Armenia Oriental se anexa a Rusia. Fueron colaboradores memorables de esta sede: Nersés Varyabedian (1874-1884) y Maghakiá Ormanian. A partir de 1915,
disminuye su rol en el país a nivel oficial, actualmente funcionan 35 Iglesias Armenias.
A principios del siglo XVII ocurre la gran emigración de armenios, forzada por el Shah Abas. Como consecuencia de esto, muchos armenios comienzan a vivir en Persia.
Entre 1737 y 1751 se construyó el Veharán y el hotel de Etchmiadzíh, luego se construye la imprenta y la fábrica de papel. A fines del siglo XVIII los hermanos Hovnatanian, pintores, decoran el interior de la Santa Catedral.
En 1836, con la "Boloyenia", Rusia define su relación con la Iglesia, con la intención de interceder en la cuestión Armenia. Así, la Iglesia Armenia gozó de libertad para sus decisiones tanto en temas ideológicos como culturales.
Durante las guerras turco-persas, se presenta en escena el Católicos Nersés V, que funda la escuela Nersesian, de Tiflía (Tiflis), de donde egresan personalidades de gran actuación entre los armenios del Cáucaso. Gracias a la acción del Católicos Kevork IV Gosdantnubolsetzí, se funda el Seminario Kevorkian de Etchmiadzín, el museo, la revista mensual "Ararad" y en 1887, la Iglesia de Oshagán, sobre la tumba de Mesrob Mashdotz.
Mientras los religiosos armenios buscaban caminos para la defensa nacional y la supervivencia del pueblo, nacen los partidos políticos armenios con ideas de emancipación y liberación. En 1878, el mundo analiza por primera vez en Berlín, la cuestión Armenia. Aquí se destaca el Católicos Jrimian Hayrig que dijo a su retorno en Costantinopla: "Necesitamos un cucharón de hierro para tener una buena porción de comida (herizá)". En el imperio otomano funcionaban 2000 iglesias armenias antes del genocidio, hoy quedan solo 40.
Durante el genocidio de 1915, del millón y medio de mártires, 4.000 eran religiosos que fueron muertos con más crueldad que los civiles. El católicos de esa época era Kevork V Surenian, El y sus fieles compañeros no abandonaron la Santa Sede, cuando el ejército turco avanzaba sobre San Etchmiadzín. También debemos recordar al padre (vartabed) Karekín Hovsepian, que luego fue el Católicos de la Gran Casa de Cilicia.
Finalmente tres años después se refunda la República de Armenia que sobrevivirá solamente dos años y medio. Luego se instala el orden soviético y nuevamente el pueblo armenio se ve privado de su independencia religioso-política hasta 1989-90.
Durante los años soviéticos, con gran diplomacia y sabiduría, los católicos Joren Muratpeguian, Kevork VI Chorekchian y Vazkén I guiaron el destino del pueblo armenio.


Ancla

El Concilio de Nicea

El Credo de la Iglesia Apostólica Armenia, ha sido conformado según el resultado general de los tres concilios ecuménicos realizados a mediados del siglo V. Se llama Universal, ya que de cada iglesia católica o universal, se ha hecho presente un obispo y cada uno de ellos dio las decisiones de sus iglesias.El primer concilio ecuménico se llevó a cabo en la ciudad de Nicea, en el año 325, con la participación de 318 obispos, para examinar el asunto de la Santísima Trinidad. Hasta ese momento se había desarrollado la secta de Arrió que había creado una situación confusa, predicando que Cristo era una criatura superior. Entonces, el Congreso tenía como objetivo introducir precisiones en la conformación oficial del "Credo".
Es el mismo "Credo", que con algunos agregados, se recita en la Iglesia Apostólica Armenia todos los domingos, durante la Misa. Nosotros proclamamos que creemos "en un solo Señor, Jesucristo, el Hijo de Dios, unigénito de Dios, nacido de Dios, es decir, de la misma esencia del Padre de quien fue hecho todo lo que hay en el cielo y en la tierra".Los ortodoxos de este Concilio, no cedieron una sola palabra a los seguidores de Arrió y permanecieron fieles al Credo escrito por San Atanasio de Alejandría, que había sido dado a revelar. En el concilio ecuménico de Nicea (ciudad de Bitinia), la Iglesia Armenia presentaba al hijo de San Gregorio el Iluminador, el obispo Aristakés. Señalamos, con orgullo nacional, que durante 1700 años, la Iglesia Armenia ha permanecido fiel al contenido del "Credo". La lucha dirigida contra los Arrió siguió 50 años más, en el transcurso de los cuales los líderes del credo ortodoxo eran los famosos teólogos San Atanasio, San Basilio de Cesárea, Gregorio de Nicea, y en el futuro, Gregorio Nazianceno. La Iglesia Armenia ha heredado, en los puntos principales de su Credo, el sistema de los patriarcas citados.

AnclaEl segundo Concilio ecuménico de Constantinopla

En el 378 falleció el emperador Valenciano, que era uno de los seguidores principales de Arrió, y con él finalizaron también las discusiones arriosales. Debemos señalar que en el concilio ecuménico de Nicea, se había discutido también la cuestión de la divinidad del Espíritu Santo, pero no se llegó a ningún acuerdo definitivo. En esa época entró en escena una persona llamada Macedonio (de Constantinopla), que anunciaba que el Espíritu Santo no es Dios Verdadero, sino que es ministro o siervo del Señor. Es decir, que de alguna manera, se lo clasificaba como a un ángel. Cuando el tema se volvió más espinoso, el emperador Teodosio, en el 381, convocó en Constantinopla a un segundo concilio ecuménico. En éste, se condenó el punto de vista de Macedonio, y una vez más se afirmó el "Credo" de Nicea, según el cual las tres personas divinas son coexistentes en su naturaleza y cada una tiene que aceptarse como perfecto Dios.En este concilio se examinó también y se negó la visión errónea de Apolinario, acerca de la encarnación de Cristo, según la cual Cristo, al encarnarse, no tomó un cuerpo, un alma y una mente humana, sino que, como se dice en el Credo, sólo cuerpo. Quiere decir que Cristo no se hizo hombre, sino sólo tomó cuerpo. Este concilio afirmó al Espíritu Santo, como la tercera persona divina de la Santísima Trinidad y es el segundo en el cual los armenios, junto con la Iglesia Universal, oficialmente son reconocidos y aceptados.

El tercer Concilio ecuménico de Efeso

El tercer concilio ecuménico se llevó a cabo en Efeso, en el año 431, por orden del emperador Teodoro. Participaron doscientos patriarcas y estaba también presente el representante armenio. El tema a examinar en el era la disensión del patriarca Néstor, de Constantinopla (428-431).

El estaba en contra del uso de la palabra "Madre de Dios" (en armenio-"Astvadzadzin", en griego-"Teotokos"). Néstor decía, que la santa Virgen no era Madre de Dios, sino de Cristo "hombre". Decía también que Jesús nació hombre como todos nosotros, y fue después, cuando lo habitó la naturaleza divina, en una palabra: confesaba dos naturalezas para Cristo. Para no caer en éstas u otras confusiones, el concilio afirmó una vez más el lema de Cirilio de Alejandría, con respecto a la naturaleza de Cristo, que dice: "UNA es la naturaleza del Verbo encarnado". El original de esta frase está en griego, según ella, Jesús nació como Dios y su naturaleza divina y humana se unieron de manera inconfundible y formaron una sola. A partir de esto, el Concilio confesó (aceptó) a la Virgen con el nombre de Madre de Dios. La iglesia Armenia, por unanimidad, aceptó lo propuesto en el Concilio Ecuménico de Efeso. Después de este concilio, la Iglesia Armenia no ha aceptado las resoluciones de ningún otro concilio ecuménico.

La posición de la Iglesia Armenia de el Concilio de Calcedonia

Los armenios no participaron del Concilio de Calcedonia, porque la guerra de Vartanantz no se los permitió y fue negado formalmente en el año 506, durante el Primer Congreso realizado en Dvin, del que participaban también las iglesias georgianas y albanas. Presidía este congreso el Católicos de Todos los Armenios Papken I. Durante la asamblea se negó la propiciada frase cristiana calcedónica "una persona, dos naturalezas", para Cristo. La Iglesia Armenia continúa hasta hoy manteniéndose fiel a las resoluciones adoptadas en los tres concilios ecuménicos: Nicea; Constantinopla y Éfeso.

La Iglesia Armenia en el Universo Eclesiástico

Junto con las Iglesias Cristianas, la Iglesia Armenia sostiene la unidad de la iglesia: "Nosotros creemos en una iglesia santa, católica y apostólica". La Iglesia Universal constituye la comunidad de la búsqueda fiel de la reconciliación con Dios a través de Jesucristo. Como toda comunidad tiene sus sub-comunidades, las cuales aceptan ciertas creencias generales, pero debido a los hechos históricos, antecedentes culturales y tradiciones doctrinarias, ha desarrollado distintos enfoques e interpretaciones de las creencias y misiones de la Iglesia. Entre estas iglesias, la Iglesia Armenia es una iglesia independiente y autogobernada, fundada por dos discípulos cristianos, los apóstoles Tadeo y Bartolomé, razón por la cual se llama Iglesia Apostólica Armenia, si bien mantiene buenas relaciones con la Ortodoxa, la Católica Romana y las iglesias Protestantes en espíritu ecuménico, es autárquica, es decir, tiene su propia cabeza, un católicos, que no está subordinado a jerarquías de otras iglesias.
 
Unidad y diversidad en sus comienzos
La primera etapa del la Iglesia comenzó con los apóstoles y sus discípulos inmediatos, quienes comulgaban directamente con Cristo y sus enseñanzas. Eventualmente se desarrollaron distintas interpretaciones y tradiciones en las diversas comunidades eclesiásticas de esa época. Los consejos ecuménicos eran foros a través de los cuales la iglesia procuraba reconciliar puntos de vista diferentes.
 
La Iglesia Armenia en los Concilios Ecuménicos
La Iglesia Armenia acepta las formulaciones de la Doctrina Cristiana adoptadas por los primeros tres concilios ecuménicos, de Constantinopla, Éfeso y Nicea. Estas formulaciones son el origen de las perdurables similitudes entre la Iglesia Armenia y las otras iglesias ortodoxas y católicas. Hasta nuestros días la Iglesia Armenia continúa recitando el Credo Niceano como la oración fundamental de su creencia cristiana.

Calcedonia y la naturaleza de Cristo

La Iglesia Armenia no participó en el Concilio de Calcedonia, el cual transcurrió en el año 451 mientras Armenia se defendía de los ataques persas a su fe cristiana, ésta junto con los coptos, etíopes, sirios y la Iglesia Siria de Malabar no aceptó la formulación de la naturaleza de Cristo postulada en ese concilio. Para la Iglesia Armenia y para la Católica Romana, Ortodoxa y muchas Iglesias Protestantes, Cristo es una persona humana y divina. La naturaleza de Cristo, Dios encarnado, trasciende la comprensión humana y esta contradicción potencial, es un misterio divino. Ésta es la enseñanza de la Iglesia Universal, basada en la doctrina de San Cirilo de Alejandría aceptada por todas las Iglesias del Consejo Ecuménico de Efeso. San Cirilo nos enseñó "una es la naturaleza de Dios que el Verbo encarna". Los padres del concilio de Calcedonia buscaban clarificar esta doctrina un poco más, en respuesta a aquellos que mal interpretaron esta fórmula minimizando o negando la verdadera naturaleza humana de Cristo. Por esta razón, ellos adoptaron la formulación de que Cristo tiene "dos naturalezas distintas, humana y divina en una persona". La Iglesia Armenia por el contrario fue amenazada en ese momento por quienes tendían a minimizar la divinidad de Cristo. Por esta razón, consideró justo adoptar rápido la enseñanza de San Cirilo y el concejo de Éfeso. La Iglesia Armenia profesó entonces, y continúa haciéndolo hoy, la entera humanidad y la entera divinidad de Cristo.

Recientemente los teólogos de la Iglesia Armenia, Ortodoxa y Católica Romana, se han puesto de acuerdo en que todas preservaban la misma enseñanza esencial con respecto a la humanidad de Cristo, aunque las palabras que utilizaran para formularla fueran distintas. A pesar de esta diferencia en la formulación de la doctrina en lo que respecta a lo humano y
divino en Cristo, la Iglesia Armenia, la Católica Romana y la Ortodoxa son en gran medida similares en sus credos fundamentales, sacramentos y servicios religiosos.

La Iglesia Armenia y otras congregaciones

La Iglesia Armenia no participó en el Concilio de Calcedonia, el cual transcurrió en el año 451 mientras Armenia se defendía de los ataques persas a su fe cristiana, ésta junto con los coptos, etíopes, sirios y la Iglesia Siria de Malabar no aceptó la formulación de la naturaleza de Cristo postulada en ese concilio. Para la Iglesia Armenia y para la Católica Romana, Ortodoxa y muchas Iglesias Protestantes, Cristo es una persona humana y divina. La naturaleza de Cristo, Dios encarnado, trasciende la comprensión humana y esta contradicción potencial, es un misterio divino.

Ésta es la enseñanza de la Iglesia Universal, basada en la doctrina de San Cirilo de Alejandría aceptada por todas las Iglesias del Consejo Ecuménico de Efeso. San Cirilo nos enseñó "una es la naturaleza de Dios que el Verbo encarna". Los padres del concilio de Calcedonia buscaban clarificar esta doctrina un poco más, en respuesta a aquellos que mal interpretaron esta fórmula minimizando o negando la verdadera naturaleza humana de Cristo. Por esta razón, ellos adoptaron la formulación de que Cristo tiene "dos naturalezas distintas, humana y divina en una persona". La Iglesia Armenia por el contrario fue amenazada en ese momento por quienes tendían a minimizar la divinidad de Cristo. Por esta razón, consideró justo adoptar rápido la enseñanza de San Cirilo y el concejo de Éfeso. La Iglesia Armenia profesó entonces, y continúa haciéndolo hoy, la entera humanidad y la entera divinidad de Cristo.

Recientemente los teólogos de la Iglesia Armenia, Ortodoxa y Católica Romana, se han puesto de acuerdo en que todas preservaban la misma enseñanza esencial con respecto a la humanidad de Cristo, aunque las palabras que utilizaran para formularla fueran distintas. A pesar de esta diferencia en la formulación de la doctrina en lo que respecta a lo humano y
divino en Cristo, la Iglesia Armenia, la Católica Romana y la Ortodoxa son en gran medida similares en sus credos fundamentales, sacramentos y servicios religiosos.


1 comment for “La Iglesia Apostólica Armenia de 1700 años

  1. Reina Estela
    18 octubre, 2010 at 16:22

    Impresionante, felicitaciones y muchas gracias!

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