Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad a los hombres

Cuando Jesús nació, los pastores que se encontraban en el campo con sus rebaños fueron testigos del canto de alabanza entonado por los ángeles, del que les presentamos, en esta ocasión, los primeros versos. Todos los Domingos, en el oficio matutino, todos cantan este cántico dedicado al Unigénito de Dios.

Libro de Oraciones, Buenos Aires, Argentina 2003

Autor Rev. Padre Sukias Terteryan (nombre de pila Andranik)

Ex pastor de San Gregorio El Iluminador

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