ENIGMA DEL DILUVIO parte II – EL MONTE ARARAT

Autor : Iñaki De Castro

Fuente: http://creerentodo.com/

El monte Ararat se trata de un volcán inactivo cuya cima se encuentra cubierta de nieves perpetuas. En armenio se denomina Monte Masis. Aunque pertenezca por completo a Turquía es el principal símbolo de identidad de Armenia, apareciendo en el centro de su escudo de armas con el arca enclavada,  y su nombre en turco se traduce como “Montaña del Dolor”. Montaña mítica desde que el Libro del Génesis la identificara como el lugar en el que se posó el Arca de Noé después del enigmático, histórico y también mítico Diluvio Universal.

Dice la leyenda que de la inmensa puerta de madera de Santa Sofia en Estambul se fabrico con tablones del mismo Arca de Noé traidos desde Ararat. Y es que durante decadas se han buscado indicios y pruebas que alimenten los textos bíblicos.

En 1829 el Dr. Frederich Parrot, un profesor alemán, visitó el monasterio de San Jacobo en el pueblo de Ahora situado en el mismo monte Ararat escribiendo en su libro que los monjes habían obtenido la madera necesaria para la construcción del monasterio de los restos del Arca de Noé. Aunque once años después, en 1840, el monasterio y todos sus monjes desaparecieron tras la última erupción del Ararat.

En los últimos cincuenta años aparecieron unas polémicas fotografías en las que, según algunos investigadores, se apreciaban en las estribaciones de esta montaña restos de madera que ellos creen que podrían haber pertenecido al Arca. Sin embargo, las pruebas presentadas no se consideraron científicamente concluyentes. En 1950, el alpinista francés Fernand Navarra encontró unos restos de madera que posteriormente analizó mediante el método de Carbono-14, encontrando que dichos restos tenían una antigüedad de más de 7,000 años.

Sin embargo, aparte de los trozos de madera, no había ninguna otra prueba científica que demostrara que se haya usado en la construcción de un Arca. Del mismo modo, en la parte más elevada del Monte Ararat, hacia la zona Este de Turquía, se postula que existen unas imágenes que atribuyen a una gran “anomalía” y que bien podría ser el Arca de Noé, según investigaciones que Porcher Taylor ha venido realizando con imágenes satelitales desde 1995. El tamaño de la formación según estas imágenes, 309 metros, equivaldría a los 300 por 50 codos que medía el Arca de

Noé, como lo explica el libro del Génesis, una coincidencia sorprendentemente exacta.

Sin embargo, esto tampoco ha sido corroborado acientificamente, ni las imágenes han sido concluyentes. Así, realmente hasta el momento no existe ninguna prueba fehaciente que demuestre la existencia real del Arca, y que sea aceptada por la Arqueología.

Dada la importancia del Arca de Noé como reliquia, no son pocas las expediciones arqueológicas, mas o menos serias, que se han ocupado de su búsqueda. Pero las condiciones son muy difíciles: hasta hace poco se trataba de una zona militar reservada, en la que operaba la guerrilla kurda del PKK, que hace pocos años secuestro a un grupo de turistas extranjeros que escalaban el Ararat. A esto hay que añadir el frío extremo que agrieta las carreteras e impide los ascensos en la epoca de nieve, que se prolonga durante casi todo el año.

Los Diez Mil Mártires del Monte Ararat

Pero esta montaña también guarda otras historias y mitos como la de “Los Diez Mil Mártires”. Estos fueron soldados romanos que tras convertirse al cristianismo fueron salvajemente ajusticiados por la cruz en la falda de dicha montaña por orden del emperador. La Iglesia Católica cree en esta historia, pero no así la Ortodoxa o la Armenia que solo ven puro mito. El acontecimiento es el tema de la pintura, «Los Diez Mil Mártires del Monte Ararat» de Vittore Carpacio.

Fuente: http://creerentodo.com/2012/01/11/creer-en-la-religion-4-el-enigma-del-diluvio-parte-ii-el-monte-ararat/

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