EMERGENCIA NACIONAL y SITUACION de RIESGO para los ARMENIOS del MUNDO

LLAMADO  a  la  CORDURA

y  a  la

SANA  REFLEXION

  A esta altura de los acontecimientos ya nadie duda de la suerte azarosa a la que nos precipitó la impericia “diplomática”, la torpeza en el manejo de las cuestiones políticas de trascendencia internacional evidenciadas e    instrumentadas por los agentes y líderes de las llamadas “organizaciones políticas” actuantes en el seno de las comunidades idiomáticas armenias dispersas por el mundo. Identificar a estas instituciones consideradas “clásicas”, y “tradicionales”, con los Partidos Políticos que surgieron a fines del Siglo XIX en la realidad de la existencia del pueblo en su terruño, suelos o territorios contenidos dentro las fronteras de lo que fueron el Imperio Otomano de los Sultanes Califas y el Imperio de los Zares de Rusia, sería cometer en grave error conceptual. Sin embargo es cierto que, en apreciación del hombre común armenio, tanto el Partido Social Demócrata Armenio “Henchakian”, la Federación Revolucionaria Armenia “Tashnaktsutiun” y la Organización Democrática Liberal Armenia, ODLA son las Instituciones cuyas siglas las convierten en sucesoras de la herencia histórica y del legado “político ideológico” de las que otrora fueran genuinos Partidos Políticos con declarada cosmovisión social, filosófica y política y actuaron como tales en la Sociedad multiétnica y pluricultural de la Turquía Otomana y de la Rusia Zarista.

 

     El PSDA “Henchakian” fue fundado por adherentes a los postulados de los ideales de socialistas democráticos del Virreinato del Cáucaso del Imperio ruso Zarista, especialmente influenciados por Plejánov, precursor del marxismo en toda la extensión de Rusia. Sus gestores, estudiantes universitarios en los centros de enseñanza de Europa, conformaron una organización de inclinaciones socialistas-marxistas en 1887 en Ginebra y dispusieron actuar en el seno de la Sociedad Otomana donde una población cercana a 3.000.000 de seres de origen armenio poblaba el vasto territorio de la turcocracia Imperial de los Sultanes Califas. De ese total 1.200.0000 estaban  afincados en los seis Vilayatos (Provincias) consideradas de mayoría armenia y que se había convertido en “objeto del derecho internacional” a partir del Congreso de San Stéfano y del Congreso de Berlín de los años 1877 / 1878, en que las grandes Potencias habían resuelto fiscalizar la ejecución de mejoras sociales en beneficio de la minoría étnica armenia cristiana, reformas estructurales que se obligaba a introducir la Sublime Puerta, Gobierno oficial del Estado Imperial Otomano.

 

     La FRA-“Tashnaktsutiun” surgió por la unión de combatientes “fetaíes”, algunos grupos independientes, otros adherentes a los objetivos del liberalismo inspirados por Portukalian de la Organización “Armenaghan” y muchos más que venían combatiendo bajo la bandera roja del socialismo “Henchakian”. En 1890, en Tiflis ciudad Capital de Georgia y centro cultural del Cáucaso se crea la “Federación de los Revolucionarios Armenios”  como alianza de las dispersas fuerzas combativas para la cristalización de los objetivos señalados en el Tratado de Berlín y que la Sublime Puerta del Estado Imperial de Turquía se negaba a instrumentar las reformas sociales recurridas para mejorar la existencia de la población armenia sometida a la expoliación en su propio hogar ancestral, por elementos foráneos tolerados y estimulados por sectores del Gobierno Oficial del mismo Sultán. Antagonismos ideológicos y tácticas de acción combativa hacen fracasar la ansiada alianza de los insurrectos y en 1892 con el alejamiento de los “Henchakian”  queda conformada la FRA-Tashnaktsutiun con marcada impronta de cosmovisión del socialismo marxista. Su teatro de operaciones sería la vasta extensión del territorio Imperial de Turquía, pero que se reivindicaba, especialmente, el derecho de la población asentada en suelos históricos, donde por milenios desarrollaba su accionar el pueblo llano de la nación armenia, es decir la Anatolia Oriental=Armenia Histórica.   

 

     La Organización Democrática Liberal Armenia, ODLA, se constituyó en El Cairo recién en el año 1919, sin embargo sus gestores se atribuyeron ser los herederos de los remanentes de la organización “Armenaghan”, agrupación insurgente de jóvenes de inclinaciones hacia el liberalismo político, surgida en la región de Vasguraghan, Van, Vilayato de población mayoritaria armenia. Sus integrantes eran discípulos y seguidores del pensamiento de Portukalian, precursor de las aspiraciones de reformas democráticas en el seno de una comunidad arcaica cual era la sociedad Otomana en los años 1870/1880 del siglo XIX. La partición del Partido “Henchakian” en sectores antagónicos de “nacionalistas” y socialistas “internacionalistas” operado después de las violentas represiones al accionar subversivo de los armenios en los años 1895, 1896 y 1897, dejó marginado a un vasto sector de los considerados “nacionalistas” quienes se agruparon posteriormente a los “Armenaghan” que aún quedaban y juntos se estructuraron, cuando las situación política lo permitía, en el Partido Liberal Constitucionalista Armenio que  adhirió al movimiento conducido por los Ahmed Rizza, los Krikor Zohrab, líderes de FRA-Tashnaktsutiun y juntos  a   miembros del Partido Unión y Progreso Turco protagonizaron la Revolución de los Jóvenes Turcos en 1908 y proclamaron la Monarquía Constitucional del Estado Otomano con confesados y declarados objetivos de Igualdad, Fraternidad y Libertad para todas las étnias que poblaban el vasto territorio Imperial. La derrota de Turquía en la Primera Guerra Mundial y la ulterior desmembración del territorio, produjeron las condiciones para la creación de la Organización Democrática Liberal Armenia, ODLA en el Cairo que asumió rol preponderante en las tratativas de la creación de condiciones llevaderas para una existencia digna  para los armenios dentro de las fronteras de los seis vilayatos que constituían la Armenia histórica y geográfica del milenario pueblo armenio.

 

     Tanto el Partido “Henchakian” como la FRA-Tashnaktsutiun, a pesar de su ideario y confesión ideológica marxista, no se permitieron un rol preponderante de acción revolucionaria en la región del Cáucaso donde cohabitaban junto a georgianos, azeríes de Azerbaiyán y muchas otras minorías étnicas, alrededor de 1.300.000 armenios diseminados en el vasto territorio del Virreinato de la Rusia Zarista. En su inmensa mayoría los armenios de la región estaban concentrados en Tiflis y Bakú ciudades capitales de Georgia y de Azerbaiyán respectivamente. En Tiflis había una población armenia superior a las 200.000 almas. En Bakú superaba la cifra de 150.000. Otras localidades urbanas menores concentraban también importante cantidad de personas de origen armenio. En tanto, en toda la provincia de Yerevan, zona eminentemente agrícola, apenas concentraba la suma de 30.000 habitantes en las primeras dos décadas del Siglo XX. El resto estaba afincado en diversos sitios y poblados de la multiétnica TransCaucasia, dominios contenidos bajo administración de la burocracia zarista del Imperio de todas las Rusias. Dadas las condiciones especiales de la región, ambos partidos se mantuvieron pasivos y se inhibieron de actuar políticamente junto a movimientos de rebelión popular contra las autoridades de la administración zarista. Observaron actitud sumisa a las disposiciones impuestas por el estatuto especial, “Boloyenia” que regulaba la interrelación de la minoría armenia en el marco de las funciones religiosas y educativas reservadas a la Iglesia Cristiana “Lusavorchaghan”. Sin embargo alentaron la formación de cuadros y de contingentes de voluntarios dispuestos a trasladarse al “yerkir” (el país), cuna y hogar ancestral del pueblo, la histórica Armenia,  bajo dominio y administración de los Sultanes Califas del imperio Otomano, para sumarse a la lucha de liberación nacional iniciada por grupos insurgentes contra la opresión reinante en todo el territorio de la turcocracía imperial.

 

      Recién a comienzos del Siglo XX, en ocasión de la confiscación de los bienes y propiedades de la Iglesia Armenia “Lusavorchaghan” y la iniciación de las hostilidades inter étnicas entre elementos cristianos armenios contra musulmanes tártaros, los “henchakian” y los “tashnaktsaghan” se movilizaron en defensa de su pueblo y lograron contrarrestar la ofensiva alentada desde las esferas de la Administración burocrática Zarista y lucharon en defensa de la reivindicaciones político-sociales de los armenios de la región. Consumada la Revolución “liberal-burguesa” de 1905 en Rusia, los líderes de ambas organizaciones políticas armenias adhirieron a la corriente “menchevique” del Partido Social Demócrata Obrero de Rusia y modificaron estrategia y táctica de su accionar político. El PSDA “Henchakian” y la FRA-Tashnaktsutiun siendo ambas organizaciones socialistas marxistas no imprimieron a su accionar en el Cáucaso el vigor necesario para sumarse a la lucha revolucionaria alentada por Lenin desde la páginas de “Iskra” órgano combativo que exhortaba a todas las minorías étnicas consumar la revolución obrero-proletaria con la participación del campesinado, la intelectualidad, el estudiantado y las fuerzas armadas de los Ejército Zaristas.

 

       Ese comportamiento les valió ser considerados “social chauvinistas” que priorizaban la lucha de liberación nacional cuando el objetivo estratégico y táctico a aplicarse en la región del Cáucaso requería el esfuerzo mancomunado de todas las minorías étnicas para el derrocamiento del sistema explotador del absolutismo político del Zarismo en Rusia y sus dominios imperiales. Esta corriente de pensamiento alentado por Lenin se extendió también a la TransCaucasia y en Tiflis se creó la rama regional del POSD de Rusia. Entre los precursores hallamos a numerosos activistas armenios entre quienes destacamos la presencia de Sd. Shahumian y de Miasnikian, primera personalidad de relieve que encabezó la  instalación del poder de los soviet en Bakú. Respecto la creación del Partido Comunista de Armenia y su protagonismo en nuestra historia contemporánea nos referiremos en otra ocasión.

 

Gara

 

Continuará……………………………………….

 

Buenos Aires, 25 de Julio 2009-

 

P/D.-  En la próxima entrega detallaré el altruismo de los líderes intelectuales y políticos de las tres organizaciones señaladas más arriba. Destacaré  su vocación admirable de servicio hacia su pueblo, la abnegación y el sacrificio personal de cada uno de ellos al extremo de ofrendar sus vidas a la causa nacional y popular de los armenios. Paralelamente, aún admirando y reverenciando cuanto estos verdaderos prohombres de las reivindicaciones armenias realizaron, señalaré, conforme mi personal y modesta valoración, los errores (involuntarios por ciertos pero sí inducidos por perversos intereses de la “cipaya” ideología de los plutócratas de la época) en que se incurrió e hizo fracasar el intento de liberación nacional y popular. La “llamada revolución armenia” se frustró con la consumación de un criminal proyecto de intereses imperiales y sepultó las aspiraciones armenias. El genocidio de armenios de 1915/1923, exterminó la vida de 1.500.000 de almas humanas, expulsó de su terruño al resto sobreviviente y privó al pueblo armenio a constituirse en Estado soberano sobre su patria ancestral, el territorio de la Armenia histórica incluyendo en su seno el bíblico Monte Ararat. Algo similar a ese lamentable pasado pareciera reeditarse en el presente.   Idem.

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