EL RETORNO RECURRENTE DE LA IDEA ORIGINARIA DE GENOCIDIO CULTURAL

UNA BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA POLÉMICA EN TORNO AL NOMBRE DE LA AVENIDA CATALANO-ARAGONESA DEL MUNICIPIO CASTELLONENSE DE ALMAZORA. EL RETORNO RECURRENTE DE LA IDEA ORIGINARIA DE GENOCIDIO CULTURAL

David-Eleuterio Balbuena Pérez.
Ex- abogado del Consulado Honorario de la República de Armenia en España.
Diplomado en estudio avanzados.
Doctorando del Programa Interuniversitario Sistema de Justicia Penal, Universitat Jaume I de Castelló.
Becario de Investigación en Ciencias Jurídicas de la AECID y del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
Profesor colaborador de Derecho Constitucional, Derecho Penal y Criminología en la Universidad del Norte, Caaguazú, Paraguay.

 

Con motivo de un reciente debate que mantuve en el foro de una red social de internet sobre una campaña mediática que protagonizaron algunos militantes del PP en Castellón, encaminada a que en el municipio castellonense de Almazora se sustituyera el nombre de la "Avenida de la Corona Catalanoaragonesa" por otro distinto (que daba igual el que fuera) que se basaba en que la referida denominación carecía de base histórico-científica y que se trataba de una aberración pancatalanista sin fundamento, me dispuse a investigar -sin ahondar mucho en la cuestión de fondo- para simplemente abrir el debate acerca de si el nombre de esa avenida tenía o no base histórica y si sólo soy yo el que piensa que la sustitución del nombre responde a una incesante lucha que algunos sectores de la población valenciana han emprendido contra el pueblo catalán en general, tergiversando hasta los fundamentos históricos en los que se apoyan prestigiosos catedráticos de Historia Medieval de las distintas universidades de España y promoviendo valores de repulsa y odio generalizado hacia todo un pueblo (el catalán). La cuestión es preocupante puesto que, en dicho debate, fui objeto de todo tipo de insultos y descalificaciones (no sé si todas fueron merecidas, pero la más sonada fue que me llamaron pancatalanista y pseudointelectual), llegando a decirme que pretendo destruir nuestra Constitución. No hará falta que diga que no hay nada más lejos de la realidad, ya que, ni soy catalanista (ni pro-catalanista), ni pretendo serlo, sino que únicamente soy un jurista que reacciona –como todos- cuando algo tan digno de protección como el patrimonio cultural o el pasado histórico de un pueblo con identidad propia y perfectamente diferenciado, se ve lesionado o puesto en peligro mediante ataques ilegítimos protagonizados por sectores o grupos de la población.

 

Comenzando por esta cuestión, la promoción del odio y la negación de los valores culturales, históricos o políticos de un pueblo con identidad propia, viene a ser uno de los caballos de batalla de la doctrina penalista contemporánea en orden a definir el genocidio cultural, formulado por primera vez por el jurista polako Raphael Lemkin en 1947[1], consistente en la eliminación de los aspectos culturales del grupo, tales como el impedimento de su lengua propia por la que se diferencian del resto de grupos, o cualesquiera otros aspectos de la misma índole, conducta que persigue hacer desaparecer sus señas de identidad o los valores culturales que pudieran serles propios. Pero ya tuve ocasión de ocuparme de este tema en un artículo que publiqué en Armenia y al que me remito íntegramente[2]. En cualquier caso, ni el pueblo catalán, ni el armenio, ni el vasco, ni el peruano, ni el senegalés, ni el gallego, ni el paraguayo (por nombrar algunos), ni por supuesto el español (ni ningún otro) se merecen ser objeto de ataques a su identidad cultural. Al menos eso es lo que afirmo sin ningún género de dudas.

 

Pues bien, sin ánimo de llamar a nadie genocida, pretendo con este breve estudio afirmar que la conducta consistente en atacar todo aquello que lleve el nombre de "catalán", rechazar uno de los pueblos que conforman la pluralidad de España, insultar a quien defiende ideas contrarias a las ultraderechistas y negar a ultranza la labor científica de las universidades españolas, desautorizando incluso a los catedráticos de Historia Medieval, es, cuanto menos, una ofensa para nuestro Estado de Derecho y para los valores que proclama la Constitución Española de 1978[3].

 

Coincidiendo en estos días en Madrid con un buen amigo de la familia, el Prof. Dr. D. Antonino González Blanco, catedrático emérito de Historia Antigua en la Universidad de Murcia[4], me animé a hacer este breve comentario, puesto que él coincide conmigo en que en aras a la consecución de finalidades políticas que buscan intereses de dudosa legitimidad, se vilipendia constantemente la Historia, llegando a ser replanteados, de forma errónea, multitud de postulados hartamente conocidos desde hace cientos de años. En ese orden de cosas, el ilustre Doctor González Blanco, tuvo ocasión de comentarme la anécdota de que el anterior gobierno socialista (el de Rodríguez Zapatero), debido a una serie de críticas intelectuales con marcados tintes políticos respaldados por, entre otros, el escritor Mario Vargas Llosa, se permitió desautorizar al catedrático de Prehistoria e Historia Universal de las Edades Antigua y Media y de Historia General de la Cultura de la Universidad de Valladolid, D. Luis Suárez Fernández, en el Diccionario Biográfico de España elaborado por la Real Academia de Historia, llegando incluso a ordenarle que modificara parte de su trabajo publicado en el capítulo del Diccionario en el que se relataba, con el riguroso criterio del catedrático y, por supuesto, bajo su responsabilidad, la biografía de Franco. Hemos llegado a un punto de nuestro tiempo en el que ni los catedráticos más ilustres, ni la Real Academia de Historia, ni los documentos históricos que se conservan, ni las investigaciones universitarias, son suficientes para luchar contra los ataques a la cultura de los tiempos pasados, que parece disiparse en el horizonte y amenaza con quedar reescrita de forma distinta a la hasta hoy conocida.

 

Por ese motivo, es por el que en estos comentarios, hago una breve recopilación de la bibliografía más representativa que he podido localizar en varios paseos en estos días por las universidades de Madrid, Valencia, Castellón, Buenos Aires, Montevideo y Asunción, confiando en que, por lo menos, sirva de punto de partida para iniciar otras investigaciones que puedan al menos contradecir con argumentos sólidos los ataques contra la identidad cultural de Cataluña, como en el caso de lo sucedido recientemente en Almazora que, finalmente, y debido a la presión de las redes sociales, no tuvo más remedio que sustituir el nombre de la “Avenida Catalanoaragonesa” por el de “Avenida de Híjar”.

 

Lo primero que debo aclarar es que la Corona de Aragón (1165 a 1705), estaba formada por los territorios de Aragón, Cataluña, Valencia, Mallorca, Córcega y Cerdeña. Al unirse con la Corona de Castilla (1469) formó la Corona de España. La Corona de Aragón fue abolida por Felipe V con los Decretos de Nuevaplanta (1705-1716), y comenzó con el reinado de Ramón Berenguer, que pasó a ser Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón. De tal forma que, ab initio, la Corona de Aragón dotaba a quien gobernó de una doble condición nobiliaria: aragonesa y catalana (catalano-aragonesa). Esto que para mí es evidente, para otros parece no serlo tanto, y resulta que esta doble condición de títulos nobiliarios comenzó a darse en el tráfico jurídico, mercantil, administrativo y privado de la época. Especialmente en los protocolos notariales, donde se han conservado numerosos contratos de transporte, pólizas de seguros, comandas, cambios, testamentos con legados para obras públicas, contratos de mano de obra o de adquisición de materiales para la construcción o reparación de caminos, convenios de transferencia de propiedad o de usufructo de tierras que confrontan o por las cuales discurren vías, los registros contables de los mercaderes, que, en algún caso, pueden llegar a incluir sólo los gastos de un único y largo viaje comercial. También contienen referencias muy útiles los libros de práctica de la mercadería, redactados para introducir a los jóvenes burgueses en el complejo mundo de los negocios, de tipo fiscal -aranceles y registros de recaudación de derechos de aduanas o impuestos comerciales, tasas para financiar puentes, cuentas de viajes de embajadores o de correos- y de carácter administrativo (autorización de obras públicas, encauzamientos o desvíos preceptivos del tráfico comercial, creación de ferias y mercados, itinerarios de los miembros principales de la familia real); los libros de actas del concejo, los registros de contabilidad, los bandos y las ordenanzas mercantiles; y en las crónicas, cronicones, dietarios y biografías, los libros de viajes, guías de peregrinos y las hagiografías, géneros que ya se cultivaron en la Edad Media[5].

 

Además, en el S. XIII, 1286, aparece la expresión “Regno, Rominio et Corona Aragonum et Catalonie”, que significa Corona de Aragón y Cataluña[6]. De hecho, la denominación Corona de Aragón, comenzó a usarse en el S. XIV, cuando el Reino, de facto, ya existía desde el S. XII. Puede consultarse esta información -sin miedo- en el exhaustivo y monumental trabajo que lleva por título “Gran Enciclopedia de Aragón (GEA)”, publicado por el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad; y el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón[7],  en la que se afirma, literalmente lo siguiente: “Se ha observado, con razón, que no se trataba de la fusión de los territorios, que siguieron gobernándose con plena autonomía, sino de una simple unión en el vértice, esto es, en la persona de su príncipe o soberano. De ahí que la denominación que mejor cuadre a esa realidad política fuera la de Corona (de Aragón), con la que fue designada al cabo de algún tiempo, y no la de confederación, que impropiamente le han dado algunos historiadores modernos. El nombre Corona de Aragón sólo se impuso a partir del siglo XIV, después de que se ensayaran otras expresiones más genéticas, como Reyal Corona o Corona Aragonum et Catalonie”.

 

 A finales del S. XX (1990), se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 16/1990, de 20 de Julio, Sobre Régimen Especial del Valle de Arán (BOE núm. 194, 19959, Págs. 23822 a 23824), donde, en nombre de Su Majestad el Rey, D. Juan Carlos I, se promulgó, literalmente, el siguiente texto legal que reviste forma de Ley ordinaria:

 

"En el conjunto de Cataluña destaca por su propia personalidad Arán o el Valle de Arán, territorio ligado por la situación geográfica, por los orígenes históricos, por la lengua y por la cultura a las tierras gasconas y a la gran familia occitana, pero unida libremente, a través de pacto, al Principado de Cataluña. Desde 1175, el Valle pasó a formar parte de la Corona catalana-aragonesa por el Tratado de Amparanza que los araneses estipularon con el rey Alfonso I. En 1313, los araneses decidieron por votación popular la permanencia del Valle en la Corona catalana-aragonesa, al mismo tiempo que Jaime I otorgó el conjunto de privilegios denominado Era Querimónia, verdadera Carta Magna de Arán, ratificada por todos los Reyes hasta Fernando VII. En 1411, además, el Síndico de Arán ofreció la unión libre y pactada de Arán al Principado de Cataluña, cosa que el Parlamento catalán aceptó. El Decreto de Nueva Planta de 1716, que suprimió las instituciones políticas de Cataluña, no afectó al régimen político-administrativo del Valle de Arán y, por eso, no fue éste incorporado a ninguno de los nuevos corregimientos en que se dividió el Principado. Hasta que en 1834 la Reina Gobernadora suprimió las instituciones tradicionales aranesas, hecho que culmino en una acción de fuerza del Gobernador real Pascual Madoz que impuso en el Valle de Arán el nuevo régimen administrativo general del Estado.

La adhesión de los araneses a su lengua y, ante todo, su antiquísima tradición cultural y política han merecido que la disposición adicional primera del Estatuto de Autonomía de Cataluña, recogiendo un deseo expresado por los araneses en el proceso de elaboración del Estatuto, haga un reconocimiento expreso de su peculiaridad y ordene un restablecimiento de la organización administrativa tradicional del Valle de Arán, debidamente actualizada.

La presente Ley pretende dar cumplimiento a dicho mandato estatutario restableciendo el Consejo General y el Síndico de Arán como principales instituciones de la organización administrativa propia del Valle de Arán. Al restablecer estas instituciones aranesas se realiza un acto de reparación histórica.

En este sentido, la presente Ley restituye a los araneses de manera actualizada una estructura administrativa que, sin perjuicio de la organización municipal, puede hacer posible la gestión más inmediata de las atribuciones que afectan directamente a los intereses peculiares del territorio, como son:

El restablecimiento de la organización administrativa propia, la normalización, protección y enseñanza del aranés y la conservación de sus peculiaridades culturales, así como el establecimiento de un marco legal que permita que el Consejo General pueda asumir las competencias que le delegue o asigne la Administración de la Generalidad de acuerdo con lo que establece la legislación vigente. El Consejo General, como poder público, deberá promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en los que éste se integra sean reales y efectivas, y eliminar los obstáculos que impidan o dificulten su identidad o plenitud."

 

Por otra parte, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Unversidad de Extremadura (por ejemplo), se imparte la asignatura "Diplomacia", por el Profesor Dr. D. Julián Clemente Ramos, del Área de Historia Medieval, Departamento de Historia. Dicha asignatura incluye en su programa para el Curso 2010-2011, la siguiente lección: "Tema 8: Tipología documental: Diplomática hispanocristiana (Siglos X-XIII). Documentos reales: Castilla y León; Aragón y Navarra (1035-1134); Corona catalano-aragonesa; Navarra. La documentación privada".

 

Para concluir: una parte de la bibliografía que habla de la Corona Catalano-aragonesa y en la que apoyo lo que digo, que relaciono a continuación a título de ejemplo y que no recojo de forma exhaustiva (ni mucho menos) es la siguiente:

 

– CRUSAFONT I SABATER, M. Numismática de la Corona Catalano-aragonesa (785-1516). Madrid. 1982.

– CRUSAFONT I SABATER, M. Acuñaciones de la Corona Catalano-aragonesa y de los Reinos de Aragón y Navarra. Madrid. 1992.

– FERRER I MALLOL, M.T., Boscos i deveses a la Corona catalanoaragonesa (segles XIV-XV). En Anuario de estudios medievales, 20. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid. 1990. Págs.485 a 539.

– FERRER I MALLOL, M.T., Entre la paz y la guerra: La Corona Catalano-Aragonesa y Castilla en la Baja Edad Media. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid. 2005.

– FERRER I MALLOL, M.T., La redempció de captius a la Corona catalano-aragonesa (segle XIV). En Anuario de Estudios Medievales, 15. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid. 2005. 1985. Págs. 237-297.

– FERRER I MALLOL, M.T., Els sarraïns de la Corona catalanoaragonesa en el segle XIV: segregació i discriminació. Barcelona, 1987.

– RIERA MELIS, A., La red viaria de la Corona Catalanoaragonesa de la Baja Edad Media. En Homenaje al Profesor Ramón Julià Viñamato. “Acta Historica Archaelologica Mediaevalia". Barcelona. Núm. 23-24. 2002. Págs. 441 a 463.

– RODRÍGUEZ BARRAL, P., La imagen del juicio final en la retablística gótica catalano-aragonesa: su función en el marco de empresas soteriológicas de carácter personal. En Cuadernos de Arte e Iconografía, 13. Madrid. 2004. Págs. 397 a 430.

– SÁNCHEZ MARCOS, F., Identidades y nombres de calles en España. El caso de Barcelona. Barcelona. 2002.

– SALICRÚ, R., La treva de 1418 amb Granada. La recuperació de la tradició catalanoaragonesa. En Anuario de Estudios Medievales. 27. 1997. Págs. 1006 y ss.

– SOLDEVILA I ZUBIBURU, F., Historia de España. Barcelona: Ariel. 1952.

– LÓPEZ DE COCA CASTAÑER, J.E., Sobre la emigración mudéjar al reino de Granada. En Revista de Historia Medieval, 12. Málaga. Págs. 241 a 258.

 

Termino diciendo una única cosa: cuando hay tanto material bibliográfico y científico que sale del ámbito académico universitario, y cuando son los catedráticos de Historia los que hablan de un hecho concreto, podremos tener nuestras opiniones (que son libres) pero otra cosa distinta son los hechos, que son los que son.

 

Si por culpa de promover el odio contra todo un pueblo (en este caso el Catalán) se llega a decir que un nombre de una calle no tiene base histórica ni científica (en este caso avenida de la Corona Catalano-aragonesa, que evoca un momento histórico en el que, como verdad indiscutible, la Corona de Aragón comenzó como una unión dinástica y de títulos nobiliarios entre aragoneses y catalanes que pasaron a ser una nueva forma de gobierno en el territorio compuesto por ambas formas de organización política y jurídica), se incurre en una práctica que raya el genocidio cultural del que precisamente España fue victimaria en América Latina durante los Siglos XV a XIX, o al menos se incurre en una suerte de apología del mismo. Se podrá opinar lo que se quiera, pero es muy difícil negar los hechos históricos. Pienso que ha sido errónea la eliminación de la placa y el cambio de nombre de esa avenida en Almazora ya que, si el argumento era la ausencia de base histórica (aunque el Reino fuera el de Aragón), al menos base histórica y documental de esa alianza nobiliaria entre el territorio aragonés y el catalán, sí que hay. No digo con ello que deba llamarse Corona Catalano-Aragonesa a la Corona de Aragón, pero al menos fundamento histórico y opiniones doctrinales que reconocen que la unión fue, de facto, catalano-aragonesa, no faltan. Lo que verdaderamente falta, es gente que se preocupe de investigar las cosas con responsabilidad y con ausencia de motivaciones políticas del tiempo presente para que, desde el rigor científico, pueda alcanzarse la verdad.




[1] RAPHAEL LEMKIN, Axis rule in occupied Europe, 1944; Genocide: a new international crime, en Revista Internacional de Derecho Penal, 1946; El genocidio como crimen de derecho internacional, en Tribuna Israelita, 1948.

 

[2] BALBUENA PÉREZ, D.E., y BARBERÁ ZAPATERO, L., The crime of Genocide, in "The main issues of western armeniancy’s claims. Collection of conference papers”. International organizing committee for the preparation of the western armenian national congress. Yerevan. 2009. Págs. 202 a 223. También puede verse a este respecto la obra de CORCOY BIDASOLO, M. y MIR PUIG, S., Comentarios al Código Penal. Reforma LO 5/2010. Valencia: Tirant lo Blanch. 2011. Pág. 1152; y también la de VIVES ANTÓN, T.S. y CARBONELL MATEU, J.C., Delitos contra la comunidad internacional. En VIVES ANTÓN, T.S., ORTS BERENGUER, E., CARBONELL MATEU, J.C., GONZÁLEZ CUSSAC, J.L., MARTÍNEZ-BUJÁN, C.M., Derecho Penal Parte Especial. 3ª Ed. Valencia: Tirant lo Blanch, 2010. Lección XLIV, CD-ROM.

 

[3] Conviene recordar a este respecto que la Constitución Española dice en su art. 2 que "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas". Y en su art. 3.3 dice que "La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección".

 

[4] Director de la serie de investigación de histórica "Antigüedad y Cristianismo", de la que ya se han publicado nada menos que veintiséis volúmenes, siendo el último el Vol. XXVI, Antigüedad y Cristianismo. Monografías Históricas sobre la Antigüedad Tardía. "Las Cuevas de Herrera, el Monasterio Cisterciense y la Camáldula Actual (Miranda de Ebro-Haro)". Universidad de Murcia. Área de Historia Antigua. 2011. Por nombrar algunos de sus méritos, puedo referir, por ejemplo, a que es académico correspondiente de la Real Academia de la Historia (2001). Miembro del Comité Científico de la Fundación de Estudios Locales, con sede en Murcia (2002), miembro Correspondiente del Instituto Arqueológico Alemán (diciembre del 2003), miembro del Comité Científico del Patronato del Museo del Cigarralejo (Museo monográfico ibérico de titulación nacional con sede en Mula, Murcia), nombrado académico de la Academia Alfonso X el Sabio (2003, lectura del discurso de ingreso 19-I-2006), nombrado Académico Correspondiente en Murcia de la Real Academia de Bellas Artes de Toledo (junio 2006), entre otras muchas cosas.

[5] RIERA MELIS, A., La red viaria de la Corona Catalanoaragonesa de la Baja Edad Media. En Homenaje al Profesor Ramón Julià Viñamato. "Acta Historica Archaelologica Mediaevalia". Barcelona. Núm. 23-24. 2002. Págs. 442 y 443. 

[6] SOLDEVILA I ZUBIBURU, F., Historia de España. Barcelona: Ariel. 1952. Pág. 383. 

[7] Dicom Medios S.L. 2000. La versión en formato digital fue editada en 2003 y cuya última actualización tuvo lugar en fecha 30 de julio de 2011.

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BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA POLÉMICA EN TORNO AL NOMBRE DE LA AVENIDA CATALANO-ARAGONESA DEL MUNICIPIO DE ALMAZORA

6 comments for “EL RETORNO RECURRENTE DE LA IDEA ORIGINARIA DE GENOCIDIO CULTURAL

  1. Chuse
    8 marzo, 2012 at 0:58

    El problema de la polemica del tema de la denominacion de la Corona de Aragon, no es un problema entre el nacionalismo catalan y el español, que a mi me la trae sin cuidado. Es un problema de desprecio hacia otro pueblo, el aragones. El nacionalismo catalan cuando se refiere al periodo historico de la Corona de Aragon, siempre intenta dejar de lado la realidad aquella plural que tu mencionas, de la cual yo estoy de acuerdo. Segun ellos,solo existian ellos, los demas no existiamos.

  2. Ignatius
    16 enero, 2012 at 18:32

     
    Yo no creo que el artículo ofenda a nadie, el tono me parece correcto y expresa una opinión que, como todas, es respetable pero no tiene porqué ser compartida por todos. Además, pienso que el propio autor advierte al principio que no se adentra mucho en el fondo, "me dispuse a investigar -sin ahondar mucho en la cuestión de fondo- para simplemente abrir el debate acerca de si el nombre de esa avenida tenía o no base histórica", y por eso sólo recopila alguna bibliografía y ofrece algunos datos para abrir el debate y servir de base a otras investigaciones, con datos y con citas de autores, no con el wikipedia. Y con ello contesta a los insultos que lanzaron cuando opinó en un foro de internet. Del artículo no se desprende que insulte ni agreda a nadie, ni pretende zanjar la polémica que se ha creado, sino que relata los insultos que recibió por sectores de la ultraderecha cuando quiso opinar de forma distinta a la de ellos, y ofrece un punto de vista respetable, al menos eso entiendo yo del texto. Y al final dice que "Lo que verdaderamente falta, es gente que se preocupe de investigar las cosas con responsabilidad y con ausencia de motivaciones políticas del tiempo presente para que, desde el rigor científico, pueda alcanzarse la verdad", animando así a la gente a contribuir a este debate con aportaciones documentadas y no simples palabras sin contrastar. Para mí es un buen artículo que ofrece un punto de vista, aporta documentación y opina. No le veo nada malo, al contrario, creo que da mucho pie para el debate. 

  3. siddhartha
    16 enero, 2012 at 17:37

     
    Mucha gente se ha sentido ofendida por este artículo, sintiendo que les llamaban genocidas culturales, por apoyar la campaña del cambio de nombre. Y esto no es así. Yo también considero que el nombre histórico "oficial" es perfectamente Corona de Aragón, y entiendo que haya gente que no quiera un nombre no "oficial", como Corona catalano-aragonesa, en la avenida de un pueblo. También rechazo las posturas pancatalanistas. Pero hay que admitir que detrás de la campaña hay gente que odia generalizadamente "lo catalán". Supongo que es a estos últimos a los que se refiere el artículo.

  4. 14 enero, 2012 at 18:20

    Esto ya lo hemos expuesto varias veces pero los conquistadores siempre cambian la historia:
    http://elmonomudo.com/2010/08/06/la-corona-de-aragon-y-una-vision-incomoda/

  5. mirfueja
    14 enero, 2012 at 16:06

    Un analisis excelente. Bravo!! Muy bien documentado y argumentado. Procurare visitar mas veces este blog, ya que me parecio muy interesante tanto los datos como el abordaje del tema.
    felicitades.

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