El legendario coñac armenio. POR Avagyan RUZANNA

Entre los amantes de coñac armenio hay innumerables personas famosas, entre los que estuvieron Winston Churchill. Le encantaba el "Dvin" coñac armenio. La primera vez que probó el coñac fue en 1943, durante la conocida conferencia de Teherán. Churchill lo amó tanto que desde ese día comenzó a beber una botella del coñac "Dvin" cada día por el resto de su vida.

Stalin supervisó personalmente la entrega de los "Dvin" al Primer Ministro británico. Durante su vejez, cuando a Churchill se le preguntó cuál había sido el secreto de su longevidad, dijo sin dudar un segundo "No llegar tarde al almuerzo, fumar cigarros Havana y beber coñac armenio "
El primer ministro británico no sólo era un amante de las bebidas nobles, sino que también tuvo un fuerte impacto en la suerte del coñac armenio. Se ha dicho que cuando Churchill se enteró de que la calidad de la "Dvin" había caído, se quejó a Stalin. Se enteró que Markar Setragian, el experto en jefe de "Dvin" y otras marcas de coñac, había sido exiliado a Siberia. Inmediatamente después de la denuncia de Churchill, Stalin liberó a Markar Setrakyan libre y lo devolvió a su posición anterior.
Markar Setrakyan fué el fundador de la nueva tecnología de producción de coñac en la Unión Soviética. A él se le debe la gloriosa variedades del coñac armenio: "Hobelianakan" (el coñac de mayor calidad en la Armenia soviética), "Dvin", "Ereván", "Nayiri", "Tonakan", "Akhtamar", "Armenia", "40 Tari", "50 Tari", y otros tantos. La marca de fábrica "Vaspurakan"  se dedicó a la memoria del genio creador de coñac.
Históricamente, Armenia ha sido una tierra productora de vides. Tiene alrededor de tres mil años de historia. Los anales del coñac armenio se remontan al siglo 19. En 1877 el comerciante del edredón Nerses Tairov, construyó la primera fábrica de vino en la zona del castillo de Ereván. Colocó 102 cubos de bronces para ser usados en destilación.
Pronto otros armenios como Afrikyan, Geozalov y Sarayev siguieron el ejemplo de Tairov y construyeron bodegas. Debido a algunas dificultades en la producción, en 1898 Tairov vendió su fábrica a "Shoustov & Sons". Más tarde, Shoustov construyó una segunda fábrica y estableció siete fábricas más para el cultivo de la vid y la conservación en diferentes regiones. Después de la muerte de Nicolay Shoustov, sus hijos y Nicolyn Leondyn se hicieron cargo de la organización.
En 1900 durante el Simposio Internacional de París, Nicolay Shoustov (hijo) presentó sus muestras de coñac para una "cata a ciegas". Después de probarlo y sin saber el origen del coñac, la comisión dio el prestigioso Gran Premio al producto armenio. Debido a su alta calidad, se le permitió a Shousdov etiquetar las botellas como "cognac" y no como "aguardiente". Es de recordar que la etiqueta de "coñac" sólo se utilizaba hasta ese entonces, para los productos de vid que salían de la provincia francesa de Cognac. De esta manera, el coñac armenio es la única bebida en el mundo al que se le ha dado el privilegio de ser etiquetado como "coñac" por su alta calidad.
Pero el más amplio reconocimiento de que el coñac armenio recibió fue en 1913 cuando, entre una treintena de empresas de otros armenios y no armenios, "Shoustov & Sons" comenzó a proveer sus productos al palacio del Emperador de Rusia.
Nicolay Shoustov (hijo) tenía una personalidad única. Sus habilidades para el marketing eran naturales. Junto con una serie de programas de publicidad que organizó, contrató a hombres presentables, los visitó adecuadamente y los envió a diferentes restaurantes de prestigio en Europa, en donde pedía coñac Shoustov y, cuando le decían que no lo tenían, arman tal escándalo que lograron resultados impresionantes. El coñac Shoustov invadio Europa. La compañía ganó un premio tras otro; medallas de oro de "Nizhni Novgorod", "Nueva Orleans" y concursos de Varsovia y otros.
En 1912, Shoustov ofreció al zar ruso Nicolay II coñac con una rodaja de limón, frente al Embajador de Francia y toda la nobleza. Después de saborearlo, el zar sonrió y dijo: "Este es un coñac maravilloso, señores: les aconsejo a todos tener uno".
A partir de entonces el coñac Shoustov se convirtió en una moda, y que con la rebanada de limón se hizo conocido como "Nicolashka".
Tras la Revolución, la bebida se ofreció en el Kremlin, sobre todo durante visitas de funcionarios extranjeros, ayudando a resolver problemas y abrir muchas puertas.
El coñac de Armenia es bueno. Es muy apreciado en todo el mundo, incluso en Francia, la cuna del coñac. El punto de vista unánime de los expertos internacionales es que hay dos tipos de coñac: el francés y el armenio. Todos los otros coñacs pertenecen al tercer grupo.
El coñac armenio también fue elogiada por el escritor ruso Máximo Gorki. En 1928, después de probar el coñac armenio, dijo: "Tal vez sea más fácil subir a la cima del Ararat que subir a la bodega de "Ararat".
 
Vía Asbarez
http://asbarez.com/89769/the-legendary-armenian-cognac/

Traducción: Soyarmenio.com.ar

Redacción por www.armspain.com

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