El Genocidio de Sumgait. Testimonios

“Todavía aguantamos” . Debido al genocidio de Sumgait destinos comfusos.


“Ellos mataron a toda nuestra familia: Nuestro dolor es grande, nadie puede negar lo que hemos visto con nuestros ojos, somos testigos del asesinato de familiares, de quemar a la gente, de las torturas, de milagro nos quedamos vivos, en el encuentro con los periodistas de hoy en el aniversario anterior de los acontecimientos de Sumgait, dijo la ex residente de la ciudad de Sumgait, Karine Melkumyan, quien perdió la mayoría de su familia, a los padres de su marido, al marido y a su cuñado. Mataban con los hierros, achas, cuchillos, no tenían piedad de nadie porque eran armenios.

“Durante tres días seguidos, los armenios fueron asesinados en presencia de la policía y el ejército soviético. … Durante tres días,” dice entonces K. Melkumyan, y luego relata que varios grupos azeríes habían llegado a su casa, pidiendo las llaves, las joyas, por supuesto, pero se negó a entregarlas, y ellos contestaban: “Más vale que maten a todos los armenios.”

La cuñada ha salvado a Irina, a su cuñada y a sus hijos, gracias a los esfuerzos heroicos: Irina Melkumyan fue incapaz de hablar hoy en la conferencia , sobre los crímenes y las tragedias de 23 años de antiguedad. Hablando hoy en día se sintió mal, lloró, perdió  la voz. “Nosotros rogábamos a nuestros vecinos azeríes para que nos dejasen huir por su balcón, pero nos hecharon, otros hicieron igual. Llorando les pedíamos diciendo “Por favor, por lo menos salven a los niños, pero no nos hicieron caso. Solo una familia lezgi (minoría étnica de Azerbaiyán) aceptó ayudarnos. Escondieron los niños en el cuerto de baño. Ellos estaban llorando, gritando, y nosotros escuchábamos los gritos desde  la calle …”, dijo Irina sollozando.

K. Melkumyan recuerda que la multitud gritaba “Muerte a los armenios”, “Maten a los armenios”. Hasta ahora ese ruido sigue en nuestros oídos, “dijo ella, recordando que un grupo de jóvenes azeríes frente la multitud violaron a una niña menor de edad, y a una mujer embarazada le hicieron correr por la calle, golpeandola con hierros, instrumentos de albañilería y luego le tiraron la gasolina encima, prendieron fuego y la quemaron viva.

“Esos adolescentes ahora tendrán unos 30-35 años de edad y ahora educan a sus hijos como asesinos”, dijo K. Melkumyan y agregó convencida “todas esas acciones fueron organizadas y previamente planeadas.”

Durante los acontecimientos de 1988 en Sumgait, Román Tovmasyan que apenas tenía 5 años en la conferencia, dijo que a pesar de que era pequeño, pero recuerda muy bien, que miró desde la ventana y vió jóvenes azerbaiyaníes armados con piedras e instrumentos de construcción, recuerda como golpeaban la puerta, como huían de la habitación al baño, del baño a otra casa y otra más solo para esconderse. El Padre Rafik Tovmasyan fue asecinado.

“Le dije a mi papá: no te vayas, te matarán, me dijo: no, yo les mato,” Recordaba la última conversación hace 23 años con su padre” Román. Su madre, Raya Tovmasyan detalló que más tarde se entararon que su marido fue uno de los últimos entre el grupo de los hombres armenios que fue asesinado. Que Rafik  nueve horas sin parar ha mostrado resistencia. “Hoy sólo en su lugar de nacimiento en el pueblo de Karabaj Vank, le consideran” dijo la esposa quejándose de que su marido no fue héroe póstumamente.

Recordando los días crueles R. Tovmasyan dijo que estaba constantemente llamando a la policía, presentando la situación actual y se comprometían a venir, pero nadie vino hasta el último momento.

“Decían que esperáramos durante 9 horas, pero nadie vino”, dijo, destacando que si los soldados o la policia hubiese llegado antes no habiesen muertos.

“Cuanto podemos soportar, aún estamos soportando …,” dijo Tovmasyan

Traducción en español por Andranik terteryan y Andy Hernandez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


7 + cinco =