El Genocidio Armenio: el reclamo ignorado de un pueblo

Investigación independiente sobre el Genocidio Armenio de parte de Fernando del Rosal.

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genocidio armenio Osamentas humanas recogidas por clérigos armenios en el desierto de Deir-el-Zor Siria

Introducción
En el presente trabajo de investigación se pone de relieve la controversia internacional existente alrededor del Genocidio Armenio, cometido por el Gobierno del Imperio Otomano en 1915 y su reconocimiento o ausencia de él. Se trata del primer genocidio cometido en un siglo, el XX, en el que este crimen contra la humanidad se gestó en más de una ocasión al amparo de determinados regímenes a lo largo del globo1.
Aquel horror fue el colofón de una serie de persecuciones sufridas por el pueblo armenio que vivía dentro del Imperio Otomano, y que produjeron una importante diáspora de armenios que desde entonces comenzaron a emigrar a otros países como España, Estados Unidos o países latinoamericanos2. Y el negacionismo sobre el Genocidio Armenio, un crimen que cosechó millón y medio de víctimas, con que ha predicado Turquía desde el mismo momento de su comisión, debe ser en opinión de numerosos intelectuales y políticos dinamitado como condición sine qua non para una posible acogida de Turquía por parte de la Unión Europea. A día de hoy, este reconocimiento no tiene visos de declararse3.
Dos testimonios se traen en estas líneas a colación con el fin de arrojar una primera luz sobre los hechos ocurridos entre las actuales Turquía, Armenia y Azerbaiján en 1915. El primero data de 1929 y cita unas palabras escritas por el que fuera primer ministro del Reino Unido, Winston Churchill, durante el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, en su libro The World Crisis:
“No Cabe duda de que ese crimen fue preparado y ejecutado por razones políticas. Se presentaba una ocasión para hacer desaparecer del país una raza cristiana que se oponía a las ambiciones turcas, que incluso mantenía aspiraciones que no podían ser satisfechas sino a costa de Turquía, y que estaba situada –geográficamente- entre los turcos y los pueblos musulmanes del Cáucaso. Es posible que el ataque inglés sobre los Dardanelos haya estimulado el furor sin piedad del gobierno turco. Los panturquistas pensaban que aun si Constantinopla cayera y Turquía perdiera la guerra, la supresión de los
1 GURRIARÁN, José Antonio: Armenios. El genocidio olvidado, Madrid, Ed. Espasa Calpe, 2008, p. 11
2 IBÍDEM, p. 11
3 IBÍDEM, p. 11
armenios representaba una ventaja permanente para el porvenir de la raza turca”4.
El otro parecer proviene del profesor de sociología, historiador y experto en el estudio del Genocidio Armenio, el turco Vahakn Dadrian. Esta cita resulta paradigmática para valorar los posibles agravios comparativos presentes entre unos y otros genocidios:
“Aun cuando el resto del mundo no pudo o quiso intervenir para librar a los judíos de Europa del destino acaecido a los armenios, ese mismo mundo decidió cambiar el rumbo inmediatamente después de la victoria militar y sustituir impunidad por castigo”5.
Hipótesis
El inicio de esta investigación fue el producto de la formulación de una pregunta sobre el Genocidio Armenio y sus repercusiones en las Relaciones Internacionales. De modo de en este texto se parte de la hipótesis de que “la ausencia de condena de la Corte Penal Internacional sobre el Genocidio Armenio de 1915 se debe a la mayor influencia de Turquía en la comunidad internacional respecto a Armenia”.
Capítulos
Respecto a los capítulos en que se divide el contenido de este documento, el texto comienza, en el primero de ellos y tras una contextualización cronológica de las eventualidades históricas que precedieron y rodearon al Genocidio Armenio de 1915, por analizar el concepto de genocidio en el marco del Derecho Penal Internacional. Continúa con la exposición y descripción de los hechos que compusieron la persecución, el exilio forzoso y el exterminio de la población armenia en 1915, planificado por los mandos otomanos, así como de las precedentes masacres hamidianas entre 1894 y 1896. Posteriormente se abordan las posturas turca y armenia sobre el Genocidio, para terminar con el reconocimiento que ha cosechado esta tragedia en el ámbito internacional.
4 SARAVIA, Mariano: El grito armenio. Crónica de un genocidio y de la lucha por su reconocimiento, Córdoba, Argentina, Ed. El Emporio, 2007, p. 213
5BOULGOURDJIAN, Nélida: Genocidio Armenio (Հայոց Ցեղասպանութիւն), Buenos Aires, Gobierno de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2010, p. 15, [En línea], http://www.buenosaires.gob.ar/sites/gcaba/files/libro_armenia_gcba_0.pdf (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
Justificación
El motivo de la realización de esta investigación radica en el escaso conocimiento que se tiene del Genocidio Armenio en la opinión pública española, amén de en la impactante relación de desigualdad que se da entre este hito atroz y otros similares ocurridos con posterioridad, en términos de valoración, especialmente en las Relaciones Internacionales. La metodología utilizada en el este trabajo es de naturaleza descriptiva, basada en los preceptos del catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad complutense de Madrid (UCM), Rafael Calduch. Esta técnica se adecúa a la intencionalidad de la investigación, que se ocupa de demostrar una interpretación sobre la situación del reconocimiento del Genocidio Armenio en la esfera internacional, en base a la consulta de una suerte de documentación al respecto y de la entrevista con expertos.
Marco teórico
Los estudios y conocimientos a los que se ha recurrido tienen un punto de mayor especificidad en lo que respecta a la terminología y los conceptos jurídicos que entraña el crimen de genocidio como delito internacional, para lo que se ha dispuesto de la documentación contenida en el documento El genocidio en el Derecho Penal Internacional de la autora Cristina Fernández-Pacheco Estrada. Diversos documentos históricos e informativos respaldan la mayor parte del análisis de esta investigación.
Contexto
Durante la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano llevó a cabo lo que la mayoría de estudiosos e historiadores internacionales han definido como uno de los genocidios más grandes de toda la historia, al matar a una inmensa proporción de su reducida población armenia. En total más de un millón de armenios fueron asesinados. A día de hoy, Turquía niega este genocidio6. El número de habitantes de Armenia es de algo más de tres millones según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 20117, si bien el pueblo armenio lo constituyen entre seis y siete millones actualmente, y menos de cinco millones viven en la República de Armenia, país pequeño situado al sur de Georgia y al norte de Irán. El resto vive fuera, principalmente en Estados Unidos, Rusia, Francia, El Líbano y Siria8.
En lo que a los principales rasgos del pueblo armenio se refiere, sus gentes provienen de Anatolia, de donde llegaron hace 2.500 años. Además, fue el primer Estado en adoptar el cristianismo como religión oficial en el año 301, y culturalmente gozan de un idioma y alfabeto propios y una rica tradición cultural e intelectual9. En el siglo XV, su territorio es asimilado por el Imperio Otomano, que en su espacio de tiempo de mayor auge se extendía desde el Mar Caspio hasta las cercanías de la ciudad de Viena10.
Los otomanos estaban organizados mediante un sistema de comunidades, donde cada ciudadano pertenecía a su propio grupo religioso, lo que les permitía una suerte de autogobierno derivado de los derechos que les otorgase el Sultán, máxima autoridad imperial. Esta relación comprendía una sumisión al sultán con el pago de tributos y la obediencia, en un contexto en el que las prerrogativas para la población musulmana eran superiores a las de personas de otros credos, tales como armenios, griegos o judíos. Las minorías no musulmanas eran tachadas de infieles. Esta condición conllevaba un estatus social, político y jurídico distinto, que se proyectaba en una representación más precaria
6 GOLDBERG, Andrew: The Armenian Genocide, Two Cats Productions, EEUU, [00:00-00:29] 2006, [En línea] https://www.youtube.com/watch?v=SK-WUP1iw_4 (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
7 FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (FMI): Report for Selected Countries and Subjects, FMI, (-), [En línea, hacer clic en el hipervínculo, la dirección original es demasiado larga] http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2011/02/weodata/weorept.aspx?pr.x=38&pr.y=5&sy=2009&ey=2011&scsm=1&ssd=1&sort=country&ds=.&br=1&c=512%2C941%2C914%2C446%2C612%2C666%2C614%2C668%2C311%2C672%2C213%2C946%2C911%2C137%2C193%2C962%2C122%2C674%2C912%2C676% (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
8 GOLDBERG, Andrew, Op Cit, [01:28-01:55]
9 IBÍDEM, [01:55-02:29]
10 IBÍDEM, [02:29-02:42]
en las Cortes Islámicas, un pago de impuestos más elevado al de los musulmanes y la restricción en el acceso a los servicios militares o civiles11.
Es a finales del año 1800 cuando aflora cierta insatisfacción entre la población armenia, que comienza a imprimir una presión para forzar un cambio. El Sultán Abdul Hamid II, en el trono entre 1876 y 190912, se comprometió a derribar cualquier reforma que facilitase la salida de esta estructura social o que permitiese obtener la independencia respecto a los otomanos o restituir de alguna manera la condición de ciudadano cuando esta conllevara el dejar de ser otomano13. Las reivindicaciones armenias se intensifican a finales del siglo XIX, mientras el Sultán resuelve convocar a su ejército personal como una amenaza constante frente a dichas tentativas contestatarias14. De hecho, los Hamidiye, como se llamaba este ejército especial, llevó a cabo el papel de ejecutor cometiendo numerosas matanzas entre la población a raíz de su creación. Estas matanzas se conocen como las masacres hamidianas y dieron comienzo a la opresión y agresión hacia los pobladores otomanos de origen armenio15.
Estas operaciones de lesa humanidad se perpetuaron e instauraron como el modus operandi del poder a la hora de imponer su criterio sobre la ciudadanía, y configuraron una suerte de cultura de la violencia en la que estos actos enunciados quedaban justificados16. En aquel entonces, fuentes del Ministerio alemán de Asuntos Exteriores y fuentes de la diplomacia francesa estimaron que cerca de 200.000 personas fueron asesinadas entre 1984 y 1986 en las masacres hamidianas, muertes que constituyeron el preámbulo de lo que acaecería en la segunda década del siglo XX17.
En 1908, el movimiento político de los Jóvenes Turcos accedió al poder en el Imperio Otomano por medio de un golpe militar con el que depusieron al sultán como principal autoridad. Este movimiento partía de la base de que el establecimiento de una constitución y un parlamento era condición sine qua non para convertir el imperio en un
11 IBÍDEM, [02:42-03:47]
12BIOGRAFÍAS Y VIDAS: Abdulhamit II, [En línea], http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/abdulhamit_ii.htm (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
13 GOLDBERG, Andrew, Op Cit, [03:57-04:30]
14 IBÍDEM, [04:30-04:52]
15 IBÍDEM, [04:52-05:36]
16 IBÍDEM, [05:36-06:21]
17 IBÍDEM, [06:21-06:40]
pueblo civilizado y progresista y sujeto a derechos18. La situación se trocó favorable hacia la consecución de mayores derechos para los llamados infieles, algo que se materializa en el caso de la posibilidad que se les otorgó a los armenios para entrar en las fuerzas armadas otomanas19. Sin embargo, entre 1912 y 1913, las regiones bajo dominio otomano primordialmente cristianas, Grecia, Serbia, Rumanía y Bulgaria logran su independencia por la propia fuerza militar, lo que provoca la primera gran derrota bélica en el seno del imperio que los otomanos forjaron cinco siglos atrás. En cuestión de 15 días, los otomanos perdieron el 75% de su territorio en Europa del Este, algo que inocula el temor a la desintegración del imperio entre sus dirigentes, que ahora se acogen con mayor fiereza al sentimiento nacionalista20.
El aumento de la inestabilidad territorial intensifica las tensiones sociales dentro del imperio, y el foco de dicha tensión se centra en las poblaciones cristianas. En 1912, se produjo el abandono de sus tierras de más de 100.000 habitantes griegos y búlgaros en dirección a Estambul, la capital otomana, en el contexto de las guerras de independencia de estos territorios. Allí son acogidos en mezquitas y calles de la ciudad y sufren el abandono de la administración imperial ante la ausencia de lugares de acogida para los refugiados, y esta situación dibuja un cuadro de incertidumbre sobre una población cuyos testimonios acerca del terror provocado por los cristianos en Bulgaria y Grecia siembran la sensación de que existía una persecución contra los musulmanes21.
Uno de los líderes otomanos, Ismail Enver, pronunció estas palabras en este contexto enrarecido:
“Si pudiese contar todos los horrores perpetrados por el enemigo, incluso los cometidos aquí, cerca de Estambul, entenderíais qué les ha pasado a los pobres musulmanes que están tan lejos. Sin embargo, nuestra ira cada vez es mayor: Venganza, venganza, venganza. No hay otra palabra”22.
Es así como, en 1913, un ala nacionalista y radical turca se apodera del control del otomano en un nuevo golpe militar, el Comité de Unión y Progreso (CUP), comandado por el triunvirato formado por Talat Pashá, ministro del interior, Enver Pashá, ministro
18 IBÍDEM, [06:40-07:02]
19 IBÍDEM, [07:02-07:36]
20 IBÍDEM, [07:36-08:32]
21 IBÍDEM, [08:32-10:10]
22 IBÍDEM, [10:10-10:37]
de la Guerra y Cemal Pashá, ministro de la Marina. Con ellos aparece el panturquismo con una aspiración nacionalista proyectada sobre el territorio de Anatolia, que es la cuna de los armenios23. De hecho, en opinión del teólogo evangelista y orientalista alemán, Johannes Lepsius, según una cita que de él hizo el historiador estadounidense Richard Hovannisian en 1984, los armenios eran, para los ideólogos panturquistas, “la mayor barrera racial entre los turcos otomanos y los pueblos turcos del Cáucaso y de Transcaucasia, el nuevo reino imaginario de los campeones del panturquismo”24.
Los Jóvenes Turcos implantaron una nueva política educativa en 1913, basada en el nacionalismo turco radical25.
La Primera Guerra Mundial
El asesinato del archiduque de Austria, Francisco Fernando de Habsburgo, en junio de 1914, provocó la invasión austríaca de Serbia dando lugar al inicio de la Primera Guerra Mundial. El alineamiento de las potencias europeas se configuró con Rusia como aliada de Serbia y, como enemigos, a la alianza entre Alemania y el Imperio Austro-Húngaro, un eje que incorporó al Imperio Otomano bajo la promesa germana de que, de su lado, recuperaría las provincias europeas perdidas. Finalmente, los dos bloques enfrentados quedaron de la siguiente manera:
De un lado, 28 países aliados con el Reino Unido, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos a la cabeza. Del otro, el Imperio Austro-Húngaro, Alemania, el Imperio Otomano y Bulgaria26.
Después de provocar una revuelta árabe en los territorios de la península del Sinaí contra los otomanos, los británicos acabaron ocupando el sur de Anatolia al término de la guerra. Mientras, Armenia era el escenario de enfrentamientos entre rusos y otomanos, y aquellos invadieron las partes oriental y central de Anatolia entre 1915 y 1916; en 1917, los rusos se fueron del territorio por causa de la Revolución Rusa que se operó en el gigante eslavo. Fue durante esta lucha ruso-otomana cuando los turcos perpetraron el Genocidio Armenio27.
23 IBÍDEM, [10:37-11:51]
24 BOULGOURDJIAN, Nélida, Op Cit, p. 5
25 GOLDBERG, Andrew, Op Cit, [11:51-12:30]
26SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 55
27 IBÍDEM, p. 55
En este contexto, los armenios enfrentaron los ataques de los otomanos en mayo de 1918, un enfrentamiento que culminó con la contención exitosa del avance turco en la batalla de Sardarabad. Y ante la inminencia de la declaración de la República de Azerbaiján por parte de los tártaros sobre un territorio que incluía parte de Armenia, estos decidieron declarar su independencia el 28 de mayo de 1918. Este Estado armenio comprendía un territorio de 47.000 kilómetros cuadrados sobre las regiones de Kars y Ardahán y fue reconocido en primer lugar por la Argentina presidida por Hipólito Yrigoyen28.
Capítulo 1. El genocidio según el Derecho Penal Internacional
Con el fin de esclarecer el significado y las implicaciones del concepto de genocidio, se procederá en estas líneas a extraer las definiciones desde el análisis jurídico del genocidio en el marco del Derecho Penal Internacional (DPI) y del Estatuto de la Corte Penal Internacional (ECPI). Se abordan los elementos más importantes del genocidio estudiado desde la perspectiva del DPI, de modo que una determinación del concepto y los delitos que implica su comisión, así como una revisión jurisprudencial superficial, permitan su abordaje y su relación con los hechos que componen la tragedia humana del Genocidio Armenio de 1915 y que de este modo se pueda hablar propiamente de un crimen de esas características.
El delito de genocidio fue definido en la Resolución 96(I) de 1946 de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) del siguiente modo:
“La negación del derecho a la existencia de grupos humanos enteros, de la misma manera que el homicidio es la negación del derecho a la vida de seres humanos individuales; tal negación del derecho a la existencia conmueve la conciencia humana, causa grandes pérdidas a la humanidad en la forma de contribuciones culturales y de otro tipo representadas por esos grupos humanos y es contraria a la ley moral y al espíritu y los objetivos de las Naciones Unidas”29.
Fue la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la que después de una interpretación nacida en el seno de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio se
28 IBÍDEM, p. 93
29 FERNÁNDEZ-PACHECO ESTRADA, Cristina: El genocidio en el Derecho Penal Internacional, Valencia, Ed. Tirant Lo Blanch, 2011, p. 35
pronunció por vez primera acerca del genocidio en términos de jurisprudencia. El precedente asentado en aquel caso resultó en la delimitación del genocidio como delito de Derecho Internacional en tanto que negación del derecho a la existencia de los grupos, una existencia que pretende proteger la CIJ30. En un esbozo escrito por los miembros de la Comisión de Derecho Internacional (CDI) de la ONU se concluyó, posteriormente, que en un genocidio, las acciones contra los miembros de un colectivo, contra los individuos de un grupo, son una herramienta para alcanzar el fin último de incidir en tal grupo en su conjunto31.
El genocidio, como objeto de sanción en el marco del DPI, se entronca en una línea prioritaria en las competencias del Derecho Internacional y como tal se configura en un delito internacional de un ordenamiento legal con el que se insta a los Estados a perseguir, someter a juicio y penar a los sujetos de acusadas de su comisión32.
En esta línea y a raíz del borrador del Código de Crímenes contra la Paz y la Seguridad de la Humanidad elaborado con motivo de los juicios de Núremberg y del texto del ECPI, son competencia del DPI los crímenes de guerra, los delitos de lesa humanidad y el genocidio33. Y el genocidio, como delito internacional, es una infracción de la normativa internacional establecida para proteger valores contenidos en tratados internacionales como la Declaración Universal de los derechos Humanos (DUDH) y que hacen referencia a la paz, la seguridad de las naciones y la humanidad34.
Así mismo, la tipificación del genocidio se adhiere a la significación de ius cogens y su castigo a un requisito erga omnes35. Esto implica, en el primer caso, que se trata de una norma de derecho imperativo internacional y que por causa de su contenido como ley de protección de un valor esencial para la comunidad internacional36 no admite acuerdo en contrario y sólo puede ser modificada por una norma posterior de Derecho Internacional general que tenga el mismo perfil37. Esta posición jerárquica implica que la norma sea reconocida por la totalidad de la comunidad internacional como inderogable y se sitúa
30 IBÍDEM, p. 44
31 IBÍDEM, p. 44
32 IBÍDEM, P. 50
33 IBÍDEM, P. 51
34 IBÍDEM, P. 52
35 IBÍDEM, P. 54
36 IUS COGENS INTERNACIONAL: ¿Qué es Ius Cogens?, (-),[En línea], http://www.iuscogensinternacional.com/p/que-es-el-ius-cogens.html, (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
37 FERNÁNDEZ-PACHECO ESTRADA, Cristina, Op Cit, p. 54
en lo más alto del escalafón legal internacional38. En lo que al segundo rasgo de la norma se refiere, este implica que se trata de una norma vinculante para todos los Estados, ya que rige las obligaciones existentes entre estos y la comunidad internacional por la importancia de los derechos transgredidos, entre los que se encuentra la comisión de genocidio y la obligación de proscribir su comisión39.
Por otro lado, el delito de genocidio se inserta dentro del principio de jurisdicción universal, lo que permite su castigo por parte de un Estado dentro de cuyas fronteras no se haya cometido el crimen o no y aunque este no vaya contra sus ciudadanos o sea materializado por estos. La competencia universal para perseguir el genocidio viene justificada por sus trágicas consecuencias para la humanidad y por el peligro que representa para la paz y la seguridad internacionales40.
Si se trata de establecer una jerarquía entre los delitos internacionales de crimen de guerra, crimen de lesa humanidad y genocidio, sometidos los tres a ius cogens41, la intención de destruir a un grupo, propia del genocidio, se considera más grave que los motivos genéricos para perpetrar un crimen de guerra o de lesa humanidad42.
Incidiendo en la idea de destrucción del grupo, existen el matiz sobre si se trata de una destrucción física o biológica o de una destrucción social, la cual implica la desaparición del colectivo a través de la erradicación de los rasgos comunes a ese colectivo, lo que es denominado también como genocidio cultural43. Además, es importante mencionar el contenido de la Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas de 1992, que relacionó el genocidio con la limpieza étnica en tanto los actos de expulsión en masa de este implicaban las características de aquel, si bien la limpieza étnica acabó por ser considerada por una Comisión de Expertos como una conducta relacionada con el genocidio, pero no genocidio como tal44.
El genocidio, pues, puede entrañar una serie de conductas:
A) Matanza de miembros del grupo
B) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo
38 IBÍDEM p. 55
39 IBÍDEM, p. 55 y p. 56
40 IBÍDEM, p. 56 y p. 57
41 IBÍDEM, p. 64
42 IBÍDEM, p. 65
43 IBÍDEM, p. 83 y p. 84
44 IBÍDEM, p. 85
C) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial
D) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo
E) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo45
También se ha previsto la existencia de un contexto concreto como rasgo necesario para considerar un delito de genocidio con la intención de eximir del crimen a criminales que operan en solitario. La noción de contexto implica en este caso que el sujeto de delito sea consciente de que hay un plan o una política genocida como tal. Este es un precepto establecido en los ordenamientos jurídicos de Francia o Turquía. Sin embargo, la jurisprudencia de los tribunales desecha esta característica como prueba de intencionalidad en la comisión del delito de genocidio46. Tampoco es condicional en la delimitación del delito el número de víctimas y puede consumarse desde la primera de ellas, siendo las subsiguientes un elemento de progresión del acto de genocidio dentro de una unidad de acción; sí es necesario, por el contrario, que el ataque se perpetre contra un mismo grupo y en una sola línea espacio-temporal, siendo así que si se da contra grupos distintos se estará cometiendo genocidio tantas veces como grupos distintos sean afectados en los derechos protegidos por la norma47.
En cuanto a la concurrencia de delitos, cabe la posibilidad, según la jurisprudencia internacional, de que se condene por distintos delitos en base a los mismos hechos, de modo que, en el caso del crimen de genocidio, se ha dado la concurrencia simultánea de los delitos de exterminio, la persecución y el asesinato, también en la tipificación de los crímenes de lesa humanidad48. En el caso de la concurrencia entre genocidio y crímenes de guerra, es usual que aquel se produzca en el marco de un conflicto bélico, caso del Genocidio Armenio acaecido durante la Primera Guerra Mundial o del Holocausto judío, durante la Segunda Guerra Mundial49.
Capítulo 2. El Genocidio Armenio
En el presente capítulo se expondrán los hechos que constituyeron el Genocidio Armenio, tanto en el caso del de 1915 como en el de su precedente de 1894 a 1896.
45IBÍDEM, p. 103
46IBÍDEM, p. 104 y p. 105
47IBÍDEM, P. 114
48IBÍDEM, p. 124
49IBÍDEM, p. 124
Como ya se ha mencionado, fue en el contexto del desmantelamiento del Imperio Otomano cuando comenzaron a emerger los primeros signos de violencia otomana hacia los armenios. Con posterioridad a la firma del Tratado de San Stefano en la ciudad otomana de Yeilköy, se reconoció la independencia de Serbia, Montenegro y Rumanía, y la de las regiones de Bulgaria, Rumelia y Macedonia, que compondrían una unidad territorial y política llamada la Gran Bulgaria; mientras, Bosnia Herzegovina logró la autonomía. El Imperio Otomano claudicaba ante Rusia y también cedía a estos, con el tratado, su soberanía sobre los territorios de Batumi, en Georgia, y Ardahan y Kars en Armenia. Ante estas operaciones geopolíticas, el sultán Abdul Hamid II comenzó a creer que los armenios podrían suponer un peligro añadido para la integridad territorial del Imperio Otomano, ya que a la autonomía de que gozaban provincias armenias como Van Erzerum o Kharpert y a la presencia rusa podría añadírsele una dinámica de reivindicaciones armenias como la ya acaecida con Bulgaria50. Posteriormente y ante la presión británica a Rusia, a raíz de sus recientes anexiones territoriales, el régimen zarista se vio abocado a devolver algunos territorios a los otomanos; las regiones de Kars y Ardahan quedaron sin una administración concreta51.
Volviendo a las comunidades armenias dentro del Imperio Otomano, sus integrantes no optaron en ese momento por buscar líneas independentistas, sino de reivindicación de derechos dentro del imperio52. Con el ocaso del siglo XIX, la efervescencia política se dejó notar entre los armenios con el surgimiento de agrupaciones en la clandestinidad que sí se insertaban en una lucha de liberación nacional, entre ellas, las principales:
A) Partido Armenakán (conservadores)
B) Federación Revolucionaria Armenia (socialista revolucionaria)
C) Partido Henchaklan (marxista)
D) Partido Ramgavar 53
Las masacres hamidianas
La Federación Revolucionaria Armenia (FRA) encarnaba una organización tanto militar como política, que organizó revueltas como la de Sassoun en 1904 contra los otomanos.
50 SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 43
51 IBÍDEM, p. 43
52 IBÍDEM, p. 49
53 IBÍDEM, p. 49
Las primeras víctimas armenias se encontraron entre las filas de la FRA, de donde fueron cayendo muertos o prisioneros miles de militantes entre 1890 y 1915 a manos del ejército otomano54. En estos momentos de cambio de siglo surge una diatriba entre los movimientos armenios pro-otomanos y los que se situaban en contra del gobierno del sultán Abdul Hamid II. Como se citó anteriormente, Hamid II respondió ante las reivindicaciones e intentos sediciosos armenios con violencia, y entre 1894 y 1895 promovió la muerte de miles de armenios, especialmente de los militantes políticos y misioneros religiosos, en la región de Anatolia55. El amago de atentado con bomba de un grupo de armenios en el Banco Otomano en 1896 y el enfrentamiento de los armenios contra los kurdos en la Batalla de Janasor, del mismo año, irritan al sultán, quien respondió con nuevas matanzas contra grupos armenios en la periferia de Constantinopla. El número de víctimas armenias ascendía en 1896 a más de 300.000 56.
Ante la inestabilidad imperial, surge el movimiento de los Jóvenes Turcos en 1906 bajo las siglas del Comité de Unión y Progreso, con raíces universitarias y militares y postulados nacionalistas y reformistas. Con la anexión de Bosnia Herzegovina por parte del Imperio Austro-Húngaro, la chispa prendió entre los Jóvenes Turcos, que accedieron al poder otomano mediante un golpe de Estado en 1908, tras el que el sultán se ve forzado a promulgar una nueva constitución y una amnistía general a los presos y exiliados políticos57.
El régimen turco se transforma entonces en una monarquía constitucional en la que los Jóvenes Turcos copan el . Su ejecutivo promueve la igualdad entre ciudadanos otomanos y declara las libertades de religión, prensa, pensamiento, reunión, expresión y circulación. Incluso los armenios acceden al Parlamento Otomano. El sultán responde contra los Jóvenes Turcos, quienes resisten y logran deponerlo en abril de 1909, sustituido entonces por su hermano Mehmed V, pero esta vez con un poder real menor que el que tuvo Hamid II frente a los Jóvenes Turcos58. Pese al optimismo armenio ante el nuevo proceso modernizador, una matanza contra 30.000 de ellos en ese mismo año en Adaná, Cicilia, derriba sus esperanzas59.
54 IBÍDEM, p. 49
55 IBÍDEM, p. 50
56 IBÍDEM, p. 51
57 IBÍDEM, p. 51
58 IBÍDEM, p. 52
59 IBÍDEM, p. 52
Como se ha mencionado, el fuerte sentimiento nacionalista de los Jóvenes Turcos solidificó en la ideología panturquista, una línea de pensamiento que quedó establecida en un congreso en Salónica, Grecia, y que implicaba el exterminio de los opositores a un plan de expansión otomana60.
El CUP vio en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la oportunidad de aplicar dicho exterminio contra los armenios, para lo que contaban con el apoyo del partido, del ejército y de grupos especiales, como la estructura que pervivía de los hamidíes, a quienes se agregó la Organización especial, dirigida por los médicos Nazim y Beahedin y concebida para el exterminio61. En enero de 1913, los Jóvenes Turcos dan un golpe de Estado exitoso para concentrar todo el poder entre los líderes panturquistas: Talaat Pashá, ministro del Interior, Enver Pashá, ministro de Guerra y Djemal Pashá, ministro de Marina.62
Las derrotas militares del ejército otomano ante el ruso fueron un pretexto para que los Jóvenes Turcos acusaran a los armenios de traición y culparles de la derrota militar, puesto que estos se encontraban bajo la tutela tanto del ruso como del otomano. Los armenios del lado ruso fueron objeto del odio turco, un odio cuyos sujetos tomaron a la parte por el todo. Los armenios fueron tachados de traición63.
Las detenciones, los asesinatos y las deportaciones de 1915
El Genocidio Armenio de 1915 es llevado a cabo por medio de un plan de deportación y un plan de exterminio de la población armenia bajo el dominio otomano. El primer paso fue la suspensión del funcionamiento del Parlamento y la instauración de la ley marcial. A esto le siguió la promulgación de la Ley Temporaria de Deportación, de mayo de 1915, y un programa de arrestos de los dirigentes armenios, que comenzó en Constantinopla el 23 de abril de 1915 con la detención de intelectuales, religiosos y comerciantes.64 La mayoría de ellos fueron asesinados para evitar que comandaran el contraataque armenio. Les siguieron los hombres armenios capaces de portar armas, y después las mujeres, ancianos y niños fueron expulsados y conducidos forzosamente hacia los desiertos de Siria y Mesopotamia bajo condiciones inhumanas concebidas
60 IBÍDEM, p. 59
61BOULGOURDJIAN, Nélida, Op Cit, p. 24
62 SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 59
63 IBÍDEM, p. 24 y p. 25
64 IBÍDEM, p. 26
premeditadamente para producir la muerte por inanición, agotamiento o enfermedad de las comitivas armenias. Durante el exilio, los armenios sufrieron ataques de bandas armadas, que perpetraron violaciones, raptos y robos65.
Este procedimiento se aplicó con los armenios de Anatolia, primero, y con los de Cilicía, después. Tras la retirada de los rusos de la parte oriental de Armenia, los otomanos la invadieron y los armenios resistieron en la antes mencionada batalla de Sardarabad, en 1918, la contienda que desembocó en la independencia armenia66.
En el proceso genocida de 1915 perdieron la vida en la deportación y los asesinatos 650 armenios con formación suficiente como para conformar una suerte de élite armenia. Con ello, los otomanos acabaron con la “cabeza pensante” del pueblo armenio. Prosiguieron con los varones para terminar con las mujeres, niños y ancianos67. Los carteles en las calles de los pueblos informaban a los armenios de que serían llevados a lugares de reubicación en una zona de exclusión bélica con la finalidad de que alcanzaran su propia seguridad68.
La verdadera intención otomana, sin embargo, quedó plasmada en un decreto del ministro de Guerra Enver Pashá, de 1915, en el que se mencionaba literalmente que el Gobierno Imperial había “ordenado el exterminio de toda la raza armenia”, se decretaba que los armenios mayores de cinco años debían “ser expulsados del país y sacrificados”, y los militares armenios ser llevados “a lugares desiertos y fusilados”69.
Dado que, en estado de guerra el uso de municiones estaba limitado a las acciones de carácter bélico, los soldados otomanos tenían orden de usar armas blancas o proceder a ahogar a los armenios en el río Éufrates70.
Durante estas largas marchas, cientos de miles de armenios enfilaron las rutas de deportación programadas por los otomanos hacia el Mar Negro, donde eran ahogados a la fuerza (para el caso de los armenios al norte de Anatolia), o hacia el desierto de Der
65 IBÍDEM, p. 25
66 IBÍDEM, p. 26
67 SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 65
68 IBÍDEM, p. 66
69 IBÍDEM, p. 66
70 IBÍDEM, p. 66
El Zor (para el de los de la zona central de Anatolia), donde les arrojaban a los pozos naturales y luego quemados71.
De los 2.100.000 armenios que habitaban el Imperio Otomano en 1912, las estimaciones fijan en más de 1.500.000 la cifra de armenios asesinados y en 500.000 la cifra de armenios que lograron sobrevivir mediante la huída o el escondite. En 1927 y según datos del Patriarcado Armenio de Constantinopla, vivían 77.435 armenios en el territorio antes dominado por el Imperio Otomano, especialmente en la capital de la Turquía moderna, Estambul72.
Expuestas las acciones llevadas a cabo durante las deportaciones, los asesinatos por fusilamiento o ahogamiento, y la situación provocada, premeditada y planificada de extrema vulnerabilidad y condiciones que hicieron extremadamente difícil la supervivencia durante los desplazamientos forzosos de la población armenia, es palmaria su descripción de un cuadro que encaja con las tipificaciones del delito de genocidio enunciadas en el Derecho Penal Internacional (DPI), y citadas en el primer capítulo de esta investigación.
Capítulo 3. La postura turca y la postura armenia
Con el fin de establecer un contraste entre las versiones turca y armenia sobre lo ocurrido durante el periodo de tiempo contemplado en el presente documento, en el que se sucedieron las acciones de genocidio contra el pueblo armenio, es de recibo referir aquí en qué consisten ambas posturas.
Sobre la postura oficial de Turquía, hay que mencionar que el negacionismo sobre el genocidio ha sido la constante históricamente. Esta negación se entabla en dos direcciones: una, la de los muertos y la responsabilidad por el crimen de genocidio; y dos, la negación de los supervivientes armenios como persona jurídica73.
Contemporáneamente al acto de genocidio y las deportaciones en masa, las declaraciones oficiales y la prensa otomanas achacaron comportamientos desleales a los armenios por su presunta alianza con Rusia y lo que describieron como una rebelión armenia; de modo que la deportación ha quedado justificada para Turquía como garantía
71 IBÍDEM, p. 66
72 IBÍDEM, p. 67
73 BOULGOURDJIAN, Nélida, Op Cit, p. 29
de la seguridad otomana. También se planteó el hecho de que existieron algunos excesos en este proceder por causa del contexto bélico74. De acuerdo con las Memorias Póstumas de Talaat Pashá, ministro del Interior otomano durante las deportaciones, estas fueron concebidas sin una premeditación concreta para desencadenar el exterminio armenio, y lo más que achaca a la conducta otomana son abusos de autoridad debidos a la necesidad apremiante de evitar la fragmentación del imperio y evitar el caos en Anatolia75.
Durante el período de entre guerras, Turquía utilizó la diplomacia para ejercer presión en la escena internacional de cara a opacar los hechos de 1915; ejemplo de ello fue el hecho de que forzó la suspensión de una producción cinematográfica estadounidense de la Metro-Goldwin-Mayer sobre las torturas a un grupo de armenios en Antioquia, para lo que presionó al Departamento de Estado norteamericano76. Las prácticas negacionistas continuaron ante las conmemoraciones armenias del genocidio, una vez estas institucionalizaron como tradicional el recuerdo a la memoria de las víctimas el día 24 de abril de cada año. Turquía emprendió una política de subjetivismo histórico sobre los hechos de cara al exterior, por medio de la edición de textos que ocultaban el crimen de genocidio, amén de campañas propagandísticas de la prensa y el funcionariado turco, la creación de institutos de investigación histórica y el proselitismo intelectual a favor de la versión negacionista y también de la instauración de una versión oficial sobre la preeminencia cuantitativa histórica de la ciudadanía turca en Anatolia frente a la población armenia, o en todo caso sobre la más antigua prevalencia turca en la región77.
A lo largo del siglo XX, el proceder oficial de Turquía trabajó en pos de ocultar el concepto de crimen de genocidio en las discusiones acerca de los hechos de 1915 y así evitar su tipificación jurídica como tal, mediante una serie de prácticas:
A) Definir como indistintas a las víctimas de las masacres y a las bajas en contexto de guerra
B) Plantear el genocidio como una guerra civil en territorio otomano
74 IBÍDEM, p. 29
75 IBÍDEM, p. 30
76 IBÍDEM, p. 30
77 IBÍDEM, p. 31
C) Equiparar a las víctimas y a los victimarios en el marco de un conflicto
D) Subrayar el papel agresor de los armenios
E) Sustituir, en el caso de los hechos, la idea de genocidio por la de masacres aisladas y locales en forma de limpieza étnica
F) Convertir la deportación forzosa en un procedimiento legal de transferencia
G) La negación de un acto premeditado y planificado en el contexto de los hechos78
Por lo demás, Turquía no mantiene relaciones diplomáticas con Armenia por la insistencia de este país en que se reconozca el Genocidio Armenio. Turquía llevó además a cabo en 1993 el cierre unilateral de sus fronteras con Armenia79.
Condolencias de Erdogan y postura actual de Turquía
El día 23 de abril de 2014, víspera del Día del Genocidio para los armenios, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan mostró una actitud inédita en las declaraciones oficiales del país euroasiático, por cuanto expresó su pesar y sus condolencias por los armenios que “perdieron sus vidas en el contexto de principios del siglo XX”, una declaración que omitió petición de perdón alguna. El mandatario turco habló de los “padecimientos en ese periodo al igual que los otros ciudadanos del Imperio Otomano” que sufrió el pueblo armenio, pero negó la conveniencia de “establecer jerarquías de dolor” y se postuló a favor de crear una comisión histórica conjunta para estudiar científicamente los hechos acaecidos en 191580.
Si bien la actitud turca se muestra más abierta, el núcleo de su discurso histórico acerca de los hechos de 1915 se mantiene al amparo del negacionismo sistemático con el que Turquía interpreta la tragedia armenia. Ese mismo día, manifestantes que
78 IBÍDEM, p. 31
79 CLARÍN: Una declaración turca que no fue para el pueblo armenio, Clarín, 4/5/2014 [En línea], http://www.clarin.com/mundo/declaracion-turca-pueblo-armenio_0_1132086843.html (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
80 EL PAÍS: Por la verdad histórica, El País, 14/7/2003, [En línea], http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/23/actualidad/1398277634_297766.html (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
conmemoraban el Genocidio Armenio quemaron banderas turcas tras las declaraciones de Erdogan81.
Los armenios, por su parte, han mantenido una línea reivindicativa constante sobre la necesidad del reconocimiento del acto de genocidio en los hechos ocurridos en 1915. De hecho, ante las declaraciones de Erdogan, el vicepresidente de la Internacional Socialista y miembro del Consejo Nacional Armenio Mundial, Mario Nalpatian, declaró:
“(..) si bien es un paso novedoso por parte del máximo representante del Estado turco, fue un mensaje dirigido a la comunidad internacional y no al pueblo armenio. No hay atisbos de arrepentimiento ni evidencias de asumir culpas por el crimen de lesa humanidad cometido por el Estado turco. La política negacionista de Turquía aparece en el mensaje de Erdogan cuando banaliza los hechos ocurridos entre 1915 y 1923 al equiparar las perdidas y sufrimientos de las victimas con las del verdugo; (…) Erdogan, insiste, con la idea de crear una comisión para estudiar si hubo genocidio, desconociendo que decenas de parlamentos nacionales, organismos supranacionales como la ONU, Parlamento Europeo, Parlasur y la reputada e insospechada International Association of Genocide Scholars concluyeron que los hechos acaecidos con el pueblo armenio deben ser tipificados como genocidio”82.
La referida institucionalización del Día del Genocidio, el 24 de abril de cada año, es un hecho desde que en los años 30 del siglo XX, los supervivientes del Genocidio Armenio llevaran a cabo una conmemoración privada de la memoria de las víctimas de las deportaciones, masacres y vejaciones83. El periodista y escritor armenio Rubén Artzruní apunta, en una entrevista con el autor de la presente investigación, que “el esfuerzo propagandístico intensificado a partir del cincuentenario en 1965 ha permitido que diversos foros internacionales y numerosos países lo condenen o reconozcan” con leyes, resoluciones y declaraciones oficiales.
81 EL PAÍS: Erdogán da el pésame a Turquía por las muertes masivas de armenios en 1915, El País, 23/4/2014, [En línea], http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/23/actualidad/1398277634_297766.html (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
82 CLARÍN: Una declaración turca que no fue para el pueblo armenio, Clarín, 4/5/2014 [En línea], http://www.clarin.com/mundo/declaracion-turca-pueblo-armenio_0_1132086843.html (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
83 BOULGOURDJIAN, Nélida, Op cit, p. 30
Artzruní se muestra tajante sobre la cuestión de la necesidad del reconocimiento del Genocidio Armenio:
“Por tratarse de un crimen de lesa humanidad, su reconocimiento debe ser universal, pero el manto de silencio impuesto por los intereses geopolíticos de las potencias dominantes y su consecuencia, la falta de información, lo han impedido. De todas maneras, el esfuerzo propagandístico intensificado a partir del cincuentenario (1965), ha permitido que diversos foros internacionales y numerosos países lo condenen o reconozcan a través de leyes de Estado, resoluciones parlamentarias o declaraciones de sus mandatarios”84.
Artzruní cree que el reconocimiento internacional depende de una cuestión política con la que se pueda concebir idéntico trato a los hechos de 1915 y a hechos posteriores descritos y tipificados como actos de genocidio, y así lo expresa:
“Las solemnes y grandilocuentes promesas de las grandes potencias después de los dos conflictos mundiales del siglo XX no fueron más que declaraciones vacías de contenido, destinadas a apaciguar a las víctimas de la opresión y la injusticia históricas. Por otra parte, los hechos demuestran la ineficacia e inoperancia de la ONU, cuyas resoluciones no son acatadas por las mismas potencias que la fundaron. Hay infinidad de documentos oficiales y testimonios que prueban la premeditación y alevosía con que se perpetró el Genocidio. La Justicia tiene elementos más que suficientes para dictar un fallo condenatorio. Varios países han resuelto trasladar el asunto a la ONU u otros altos foros internacionales, pero ni la una ni los otros son capaces de resolverlo, limitándose a una acción simbólica. Es evidente que se trata de una cuestión esencialmente política en manos de las grandes potencias, que manipulan los hechos en función de sus intereses, ignorando cualquier clamor de reivindicación85”.
El periodista armenio subraya además que “los autores intelectuales del Genocidio, a un siglo de distancia, ya no existen, pero sí subsiste la República de Turquía, heredera y continuadora legal del Imperio Otomano”, de forma que “corresponde el enjuiciamiento del Estado y el Gobierno turcos” no sólo limitado a la condena a una indemnización
84 Ver entrevista con Rubén Artzruní en Anexos
85 IBÍDEM
económica, sino también respecto de “la usurpación total del territorio de la Armenia Occidental y el cercenamiento de la actual República de Armenia”- Ello junto con el “asesinato de millón y medio de inocentes, de la destrucción de sus monumentos culturales” y “de la dispersión del pueblo en una Diáspora dispersa por todo el mundo”86. En cualquier caso, Artzruní se muestra pesimista sobre el reconocimiento del Genocidio Armenio, pues cree que “la actual coyuntura geopolítica internacional no permite vislumbrar una solución a corto plazo, salvo una negociación directa, lo cual tampoco es previsible”87.
El primer precedente de jurisprudencia
De entre las agrupaciones que han reivindicado la lucha por el reconocimiento del Genocidio Armenio, destaca La Fundación Luisa Hairabedian, radicada en Argentina y creada y presidida por el notario argentino de ascendencia armenia Gregorio Hairabedian88, una organización sin ánimo de lucro que trabaja en la defensa de Derechos Humanos, contra la impunidad y por la prevención de los genocidios. Con estos fines, la organización opera mediante acciones judiciales, programas culturales, educativos y académicos89. La Fundación logró que un Tribunal Federal de Comodoro, en Buenos Aires, condenara a Turquía por el Genocidio Armenio el uno de abril del 2011. En el fallo, el tribunal declaró que “el Estado turco ha cometido el delito de genocidio contra el Pueblo Armenio, en el período comprendido entre los años 1915 y 1923”, cuando un millón y medio de personas fueron asesinadas por medio de una “estructurada planificación exterminadora”90. Esta sentencia supone un hito en la lucha por el reconocimiento del Genocidio Armenio, y es la primera que señala a Turquía como responsable del delito de genocidio91.
Capítulo 4. El reconocimiento internacional
86 IBÍDEM
87 IBÍDEM
88 TODOS POR ARMENIA: Entrevista a Gregorio Hairabedian, Todos Por Armenia, 25/3/2010, [En línea], http://www.todosxarmenia.com/spip.php?article103 (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
89 Página web de Genocidios.org, [En línea], http://www.genocidios.org/fundacion.htm (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
90 IBÍDEM, [En línea], http://www.genocidios.org/descarga-la-sentencia-completa-del-juicio-por-la-verdad_fundacion-luisa-hairabedian-visualizacion-de-la-busqueda-6367401.htm?q=sentencia (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
91 Página web de Programa de Derechos Humanos, [En línea], http://www.uba.ar/derechoshumanos/noticia.php?idn=77 (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
Si la situación del reconocimiento en el caso turco se ha presentado históricamente plagada de obstáculos y discursos antagónicos para con el relato histórico por parte del Estado heredero del extinto Imperio Otomano, la panorámica tanto actual como precedente presenta una disparidad de posturas en el ámbito de los organismos internacionales. Entendida como una comunidad de Estados, en la que se operan los asuntos de índole supranacional e interestatal y las relaciones diplomáticas entre países, y cuyo órgano pertinente de expresión se traduce en la Asamblea General de la ONU, la comunidad internacional92 ha dado cinco muestras sobre su valoración del Genocidio Armenio. Así, más allá de la citada sentencia planteada desde argentina, única en hallar culpable a Turquía, varios son los órganos de justicia y representación política que han definido el armenio como un caso de genocidio:
 En 1983, el Consejo Mundial de Iglesias, en Vancouver, Canadá
 En 1984, el Tribunal Permanente de los Pueblos, en París, que estableció el Genocidio Armenio como “un caso ejemplar de ineficacia institucional del orden internacional clásico”
 En 1985, el experto británico Benjamin Whitaker, que tras una investigación de varios años elaborada para la Subcomisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, concluyó, en una reunión de la Subcomisión en Ginebra, que las matanzas de armenios en la Primera Guerra Mundial constituyen un caso de genocidio
 En 1987, el Parlamento Europeo
 En 2005, nuevamente el Parlamento Europeo, que solicitó a Turquía el reconocimiento del Genocicio Armenio como requisito previo para la entrada turca a la Unión Europea93
En cuanto al reconocimiento de los Estados, el primero en hacerlo fue el de Uruguay que, a través de su Parlamento, declaró en 1965 el 24 de abril como Día de recordación de los mártires armenios. A Uruguay le siguieron algunos otros Estados, entre ellos destaca la aportación argentina y la ley francesa que pena el negacionismo sobre el Genocidio Armenio. A continuación, se relacionan en orden cronológico inverso:
 Argentina, Congreso de la Nación, en 200694
92 El Sistema Internacional y el Derecho Internacional, (-), p. 19 y p. 20, [En línea],http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/1/480/3.pdf (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
93BOULGOURDJIAN, Nélida, Op Cit, p. 32
 La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, que declaró en 2006 el 24 de abril como Día de conmemoración del Primer Genocidio del siglo XX del que fuera víctima el pueblo armenio
 La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que declaró en 2006 el 24 de abril como Día de conmemoración del Primer Genocidio del siglo XX del que fuera víctima el pueblo armenio
 La Legislatura de la Provincia de Córdoba, que declaró en 2006 el día 24 de abril como Día de conmemoración del Genocidio contra el pueblo armenio
 La Ley argentina 26.199, con la que se declaró el 24 de abril como Día de acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos95
 El Parlamento Francés sancionó una ley penando como delito la negación del Genocidio Armenio, en 2006
 Venezuela, acuerdo de condena de la Asamblea Nacional, en 2005
 Holanda, la Cámara de Representantes, en 2004
 Eslovaquia, la Asamblea nacional, en 2004
 Canadá, el Senado en 2003, y la Cámara de los Comunes, en 2004
 Suiza, el Consejo Nacional, en 200396
 Francia, donde en 2001 se promulgó la Ley Nº 2001-7097
 Declaración conjunta del Papa Juan Pablo II y del Catolicós Karekin II, en Etchimiadzin, en 2001
 Consejo de Europa, la Asamblea Parlamentaria, en 2001
 Italia, Cámara de Diputados, en 2000
 El Líbano, Parlamento, en 2000
 Suecia, Parlamento, en 2000
 Bélgica, Senado, en 1998
 Grecia, Parlamento, en 1996
94 SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 210
95 BOULGOURDJIAN, Nélida, Op Cit, p. 32
96 SARAVIA, Mariano, Op Cit, p. 210
97 EL PAÍS: Por la verdad histórica, El País, 14/7/2003,
[En línea], http://elpais.com/diario/2003/07/14/opinion/1058133605_850215.html (Última consulta día 11 de mayo de 2014)
 Kurdistán, Parlamento en el exilio, en 1995
 Bulgaria, Parlamento, en 1995
 Rusia, en la Duma, en 1995
 Argentina, Congreso. Ley sancionada en un principio y luego vetada por el presidente Carlos Saúl Menem
 Argentina, Congreso. Declaración de 1985
 Chipre, Cámara de Representantes, 1982
 Estados Unidos, Senado, 1920 y Cámara de Representantes, en 197598
Conclusiones Para dar término con una valoración a este trabajo es de recibo referenciar que el Genocidio Armenio, efectivamente, ni goza ni ha gozado del trato justo que debiera existir en la comunidad internacional y en concordancia con la gravedad de los hechos ocurridos en el territorio otomano y en Anatolia en 1915. El escaso y tardío reconocimiento de órganos internacionales, a saber, la ONU (en 1985) o el Parlamento Europeo (en 1987) se queda en el primer paso que requiere una acción de restitución de la dignidad humana, la justicia internacional y la integridad como pueblo perdidas por los armenios hace hoy, en 2014, algo más de 99 años. Reconocer la existencia de un delito es el preámbulo para entrar a perseguir a sus culpables, un papel que en el caso de un delito internacional de la máxima magnitud, como es el de genocidio, se encarga de cumplir la Corte Penal Internacional, máximo tribunal competente al efecto; no ha sido el caso ni parece que vaya a serlo, como sí lo ha sido con crímenes de genocidio posteriores. Véase el Holocausto judío, y los genocidios de Ruanda, Yugoslavia, Sierra Leona y Kampuchea Democrática. De modo que estoy en disposición de verificar la hipótesis de la investigación, y en ello tiene un peso específico tanto la no persecución de los criminales que auspiciaron el horror desatado contra los armenios en el contexto de la Primera Guerra Mundial, es
98SARAVIA, Mariano, Op cit p. 211
decir, el Estado de Turquía, como la constatación del desequilibrio de poder entre Ankara y Ereván en el contexto internacional. Pese a solicitar por teléfono una entrevista con la Embajada de Turquía en Madrid para contrastar una versión turca y que una funcionaria de la sede diplomática me remitiera al correo electrónico de la misma Embajada, sólo hubo silencio, si es que la palabra escrita puede expresar esa sensación. La fuente armenia (Rubén Artzruní) declaró sobre el carácter político de la cuestión del reconocimiento internacional del Genocidio Armenio y el enjuiciamiento de Turquía, y subrayó la contradicción que reside en el no reconocimiento de las Resoluciones de la ONU por parte de las potencias que la fundaron y la dirigen. Y también denunció la inoperancia de este organismo internacional, fundado en los albores de un renacer post Guerra Mundial en el que las naciones declararon acabar de una vez por todas y para siempre con las aberraciones humanas que habían germinado durante las grandes conflagraciones que estremecieron al mundo en el siglo XX. Las palabras de Artzruní, como la existencia de acciones armenias o de sus descendientes, o simpatizantes con la causa del reconocimiento, organizados en asociaciones y colectivos como la Fundación Luisa Hairabedian, hablan así mismo de un pulso y de un trabajo constante y férreo de este pueblo caucásico por lograr una justicia que se les debe. Estos elementos testifican también sobre la numerosa presencia armenia más allá de sus fronteras geográficas, fruto de una diáspora que motivó numerosas migraciones a países como Argentina, Estados Unidos, o Rusia. Desde estos lugares los armenios tampoco han olvidado reclamar lo que se les ignora desde hace prácticamente un siglo.
Bibliografía
Libros
FERNÁNDEZ-PACHECO ESTRADA, Cristina: El genocidio en el Derecho Penal Internacional, Valencia, Ed. Tirant Lo Blanch, 2011
GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, Genocidio Armenio, Buenos Aires, Dirección General de Relaciones Institucionales de la Secretaría General, 2009
GURRIARÁN, José Antonio: Armenios. El genocidio olvidado, Madrid, Ed. Espasa Calpe, 2008
SARAVIA, Mariano: El grito armenio. Crónica de un genocidio y de la lucha por su reconocimiento, Córdoba, Argentina, Ed. El Emporio, 2007
Documentos Jurídicos
El Sistema Internacional y el Derecho Internacional
Informes Report for Selected Countries and Subjects (FMI)
Sitios web
http://www.biografiasyvidas.com
http://www.clarin.com
http://elpais.com
http://www.genocidios.org/fundacion.htm
http://www.todosxarmenia.com
http://www.uba.ar
Documento audiovisual
GOLDBERG, Andrew: The Armenian Genocide, Two Cats Productions, EEUU, 2006
Anexos
Entrevista a Rubén Artzruní, periodista y escritor armenio.
“Es evidente que el no reconocimiento del Genocidio Armenio es una cuestión esencialmente política en manos de las grandes potencias, que manipulan los hechos en función de sus intereses”
1. ¿Cumple el proceso de exterminio armenio llevado a cabo por los Jóvenes Turcos en 1915, sobre todo y en sus precedentes inmediatos, con las características de un genocidio?
Sin lugar a dudas, coincide estrictamente con la definición de la ONU y la supera, pues incluye el genocicio cultural, que aun persiste.
2. ¿Tiene el Genocidio Armenio el reconocimiento justo, el que merece? ¿Por qué?
Por tratarse de un crimen de lesa humanidad, su reconocimiento debe ser universal, pero el manto de silencio impuesto por los intereses geopolíticos de las potencias dominantes y su consecuencia -la falta de información-, lo han impedido. De todas maneras, el esfuerzo propagandístico intensificado a partir del cincuentenario en 1965, ha permitido que diversos foros internacionales y numerosos países, lo condenen o reconozcan a través de leyes de Estado, resoluciones parlamentarias o declaraciones de sus mandatarios.
3. ¿De dónde procede esta hipocresía por condenar unos hechos y obviar otros homólogos? ¿Dónde quedan las grandes potencias que componen el Consejo de Seguridad de la ONU?
Las solemnes y grandilocuentes promesas de las grandes potencias después de los dos conflictos mundiales del siglo XX, no fueron más que declaraciones vacías de contenido, destinadas a apaciguar a las victimas de la opresión y la injusticia históricas. Por otra parte, los hechos demuestran la ineficacia e inoperancia de la
ONU, cuyas resoluciones no son acatadas por las mismas potencias que la fundaron.
4. Al hilo de esta cuestión central, ¿qué herramientas dispone la Justicia para que el pueblo armenio reclame y materialice ese reconocimiento?
Hay infinidad de documentos oficiales y testimonios que prueban la premeditación y alevosía con que se perpetró el Genocidio. La Justicia tiene elementos más que suficientes para dictar un fallo condenatorio. Varios países han resuelto trasladar el asunto a la ONU u otros altos foros internacionales, pero ni la una ni los otros son capaces de resolverlo, limitándose a una accion simbólica. Es evidente que se trata de una cuestión esencialmente política en manos de las grandes potencias, que manipulan los hechos en función de sus intereses, ignorando cualquier clamor de reivindicación.
5. ¿Qué diferencias y qué similitudes perfilan a este proceso con respecto al perpetrado contra judíos, gitanos e izquierdistas (primordialmente los dos primeros por razones de raza) por parte de los mandatarios, ejército y ciudadanía nazis?
En esencia, tanto el Genocidio Armenio como el Holocausto Judio persiguieron iguales objetivos: la solución de problemas políticos, económicos, raciales, religiosos, etc., mediante la supresión fisica. La impunidad del primero sirvió de ejemplo para el segundo. La diferencia está en el empleo de técnicas más modernas y sofisticadas.
6. ¿Cabe contemplar el procesamiento de los culpables que aún sigan vivos o, en su defecto, un proceso que previo enjuiciamiento obligue al estado turco a resarcir a las víctimas, tal vez al pueblo armenio en su conjunto (dado que fue un plan de exterminio de un PUEBLO) con una indemnización económica o de otro tipo?
Los autores intelectuales del Genocidio, a un siglo de distancia, ya no existen, pero sí subsiste la República de Turquía, heredera y continuadora legal del Imperio Otomano, y a su vez responsable de las masacres de Cilicia y del Genocidio Cultural del pueblo armenio, de manera que corresponde el enjuiciamiento del Estado y el gobierno turcos. Pero no se trata sólo de indemnizaciones económicas o resarcimientos morales simbólicos. La consecuencia más grave del Genocidio, además del asesinato de millón y medio de inocentes, de la destrucción de sus
monumentos culturales, de la dispersión del pueblo en una Diáspora dispersa por todo el mundo, fue la usurpación total del territorio de la Armenia Occidental y el cercenamiento de la actual República de Armenia.
7. ¿Es exigible un proceso justo que dirima las responsabilidades de Turquía en el Genocidio, tal y como ocurrió en el proceso de Nüremberg con Alemania?
Claro que sí, pero la solución depende únicamente de una decisión política.
8. ¿Es pertinente o cabe pensar que la población armenia pudo anticipar los hechos de 1915 ponderando los ocurridos entre 1894-1896 y los signos de violencia y xenofobia subsiguientes?
Sí. Los Jóvenes Turcos se hicieron con el poder en 1908 y establecieron un régimen constucional. Los armenios tuvieron representación en el parlamento, pero igualmente hubo actos de violencia y asesinatos que presagiaban la gran tragedia. En distintas regiones de poblacion armenia se organizó la autodefensa. Al iniciarse las deportaciones, se batieron heroicamente, aunque casi todas sucumbieron.
9. Pese a despreciar su postura, ¿cómo valora, en base a un criterio lo más imparcial posible, el negacionismo?
La actual coyuntura geopolítica internacional no permite vislumbrar una solución a corto plazo, salvo una negociación directa, lo cual tampoco es previsible.

INFOGRAFIA DEL GENOCIDIO ARMENIO EN EL IMPERIO OTOMANO
Infografía del Genocidio Armenio en el Imperio Otomano en 1915.

1 comment for “El Genocidio Armenio: el reclamo ignorado de un pueblo

  1. rafa
    4 noviembre, 2014 at 12:34

    Me indignaría como español y como europeo que turquí entrase en la unión sin reconocer y reparar el genocidio armenio previamente, eso para empezar , además de asumir las consecuencias jurídicas que se derivasen de un proceso judicial internacional. Mas estudios de personas reconocidas deben elevarse a todas las instancias posibles, desde España deberían , a través de los eurodiputados de podemos intentar discutir sobre este tema, ya q me temo que otras fuerzas no estarán interesadas en ello. Animo y fuerza a toda la comunidad armenia y su diáspora.

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