EL EJÉRCITO IMPONE la SOBERANÍA de la REPÚBLICA ARMENIA en la REGIÓN de NAJICHEVAN

 

El 3 de Abril de hace 93 años el flamante gobierno de la República Armenia impuso una decisiva resolución sobre la región de Najichevan. Ese día el Ejército Armenio irrumpió en Najichevan y estableció su soberanía sobre territorios ocupados por turcos y tártaros insurrectos que habían declarado “independientes” y que apoyados por tropas turcas y por la intervención del flamante Estado Azerbaiyán, pretendían separarlos de las fronteras de la República Armenia.

 

Es una compleja y enmarañada historia el complot tejido por la alianza turco-azerbaijano cuya consecuencia contemplamos hoy el vaciamiento de su población armenia de esta milenaria localidad y de la despiadada destrucción de sus últimos vestigios de tesoros y riquezas escultóricas de piedra, hecho que constituye un verdadero Genocidio Cultural. Es necesario volver al tratamiento de esta cuestión cuyo desarrollo registró primero, la proclama del reconocimiento de ser región soviética políticamente autónoma y posteriormente fue un obsequio que Rusia cedió a Turquía y Azerbaiyán.

 

El episodio de la historia del 3 de Mayo de 1919 estará hoy dedicado a la irrupción victoriosa de tropas armenias en Najichevan.  

 

Tal como lo registra el último Presidente de la Armenia declarada el 28 de Mayo de 1918, Simón Vratzian en su obra monumental “La República de Armenia”, el flamante Estado desde un comienzo enfrentó el peligro que significaban los “movimientos islámicos de turcos y azerbaijanos conspirativos” que operaban en la zona.

 

Los pobladores mahometanos de origen turco, tártaro y kurdo en suelos de Armenia, desde el instante del estallido de la Primera Guerra Mundial fueron armados y movilizados por el Estado turco. En su locura de exterminar de cuajo y raíz la “especie armenia” el Gobierno de Ittihat (Jóvenes Turcos)  aliado a la Alemania Imperial en la guerra contra la Rusia de los Zares creía de ese modo consolidar un Imperio territorial que se extendería hacia el Este. Ya había consumado el genocidio de pobladores armenios en toda la extensión de los dominios Otomanos y se preparaba para continuar el criminal asesinato masivo sobre los armenios del Cáucaso para poder llegar hasta los ricos yacimientos petrolíferos de Bakú

 

Era natural y obvio que el pueblo armenio se rebelara contra ese perverso proyecto y se decidiera a entablar lucha de vida y muerte en defensa de su existencia misma y en la alternativa de constituirse en Estado Nación  que garantizara su derecho a la vida institucionalizada jurídicamente.

 

Turquía se vio obligada a replegarse del Cáucaso debido a sus derrotas en el mes de Mayo, pero había logrado establecer en el gobierno de Azerbaiyán Independiente a su aliado consanguíneo en el ideario del panturanismo al

Movimiento “Musavat”.  En tanto Mustafa Kemal se había rebelado contra el Gobierno de Constantinopla y junto a su aliado (Musavat) de Bakú dispuso  demoler la Independencia de Armenia desde adentro para asegurar la unión de Turquía y Azerbaiyán. Para el logro de ese objetivo político era necesario extender el puente apropiado. Los estrategas turcos trazaron los lineamientos de ese “puente” sobre un mapa que abarcaba toda la zona de Karapagh- Zankezur-Najichevan y en caso de factibilidad extenderse y conquistar también Surmalú y Kars.

 

Conforme ese programa de estrategia política, el Ejército de Turquía comenzó  armar e instar a la lucha contra la República Armenia a subversivos islamistas del país que desde un comienzo se negaron a admitir la existencia de la República Armenia y aceptar la soberanía del gobierno armenio.

 

Es oportuno citar los testimonios de Simón Vratzian en líneas resumidas que contienen los hechos subversivos del movimiento panturquista y marcan los pasos seguidos por los promotores de los disturbios provocados desde finales de 1918 hasta la primavera de 1919.

 

<<”Después del repliegue de las fuerzas de combate turco y de su alejamiento del Cáucaso, a instancia de su comandancia militar, comenzaron en Armenia y Georgia, como en Adjaria, Ajaltsja, Kars, Surmalú, Sharut-Najichevan y otras localidades se formaron “Repúblicas Independientes locales” con “gobiernos” propios e iniciaron su lucha contra la dominación de Armenia y de Georgia. Sobre los territorios armenios estaban “La República Occidental del Cáucaso”, “La “Shura” de Kars, el Cáucaso Oriental” o “República del Arax“ en cuyos límites entraban las bases de Surmalú, Zankí”, y Vet, Milín, Sharur y la zona de  Najichevan con su centro en la misma Najichevan. Cada una de estas “Repúblicas” a su vez estaba dividida en localidades más pequeñas, en poblados o unión de aldeas con sus respectivos “Shuras”. Estas “republiquetas” tenían sus propios “ejércitos” pertrechados con armamento de Turquía, cañones, fusiles y granadas, comandados por oficiales y “chavushes” turcos. Azerbaiyán asumía su costo financiero y les suministraba el dinero necesario. Turquía y Azerbaiyán conducían sus operaciones bélicas”>>

 

En el marco de esta situación, el 3 de Mayo de 1919 el Ejército armenio entraba en Najichevan y se filtraba en las zonas pobladas por “mahometanos” subversivos e imponían la soberanía del Estado sobre territorios patrios.

 

Al respecto y en función de la veracidad histórica debemos destacar que la diplomacia Británica que representaba la voluntad de los Aliados Victoriosos, en el real sentido de la palabra adoptó una política perversa “dual”. Por todos los medios imaginables trataba de complacer a los requerimientos de Bakú que se habían auto asumido ser los “defensores” de 1.500.000 de mahometanos habitantes sobre territorios armenios y reclamaban de Gran Bretaña abstenerse de satisfacer las demandas de 500.000 pobladores armenios de la región, ambición del expansionismo territorial del Gobierno de Armenia.

 

El olor al “Oro Negro” el petróleo, ejercía una incontenible atracción para Gran Bretaña que mantuvo una política hipócrita hasta el mes de Julio de 1923, fecha de la firma del Tratado de Lausana jugando a dos puntas con la insensibilidad con que actúan aquellos que suelen andar ingeniosamente sobre dos cuerdas al mismo tiempo.

 

Ese punto requiere un análisis por separado. También fueron hipócritas, la Rusia de Lenín y la Aliada Francia. En la competencia entre los poderosos, todos sin exclusión se comportaron con manifiesta felonía, traicionando los intereses armenios. Francia propició el vaciamiento de Cilicia (Guiliguiá) de toda la población armenia.

 

De ese modo, a pesar de haber establecido su soberanía sobre Najichevan y toda la extensión de Zankezur y Karabagh, la república Armenia se vio privado de ejercer sus posibilidades de defensa de los territorios armenios, de garantizar la seguridad de su pueblo contra las perversas conspiraciones de declarados enemigos y de inescrupulosos y supuestos aliados políticos.

 

Nazaret Berberian

 

“AZAD  OR”

3 de Mayo 2011.-

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