CON LAS ALAS CORTADAS

 

 

Con sentidas palabras, pretendo humildemente honrar a los héroes de nuestra gran familia armenia de la diáspora. De algún modo, hacerle llegar mi respeto, manifestarle mi admiración por  los logros, más que milagrosos, obtenidos gracias a su tenacidad, a su espíritu de lucha y por supuesto, a su genio creativo.

No es nada fácil resurgir de la nada desde la deriva del destino para abrirse camino en abanico sin contar con los medios disponibles. Muchos, tuvieron que renunciar a sus estudios y remangarse ante la vida, adquiriendo filosofía sobre los adoquines de las calles, peleándole a la adversidad codo a codo. Desde sus heredados oficios familiares, llegaron a grandes industriales y a constituir en grandes empresarios. Muchos fueron destacados y reconocidos por sus habilidades innatas entre las naciones del mundo.

Entre lágrimas y cicatrices que aún les sangran, mantuvieron su identidad, sus ideales y jamás desplazaron de sus sentimientos el amor a sus raíces. A ellos, vaya mi homenaje…

 

“El dinero es el opio de la conciencia; arma y refugio de los vencidos”.-dije una vez. “El poder, engendra prepotencia”- dije otra vez.

Quien haya superado destierros, persecuciones y sufrimientos de toda índole, es factible que en su fondo desmerezca los desafortunados que no logran levantar cabeza.

Para cualquiera de nuestra diáspora, la lógica es que el armenio no debiera sufrir necesidades, ni pedir ayuda, porque posee el don divino de la supervivencia. Tenderle la mano a un hermano es, en cierto modo, humillarlo sin querer en su amor propio.

Es factible que en cada uno de mis hermanos de la diáspora descansa una Armenia muy particular, donde se juega el honor  bosquejando Reyes, Reinas, Capitanes y Comandantes.

No obstante ello, a nadie de nosotros le cabe mentalizar que la unión hace la fuerza. Que entre todos se podría rearmar el Paraíso Perdido juntando esperanzas y abrazándonos entre hermanos.

 

No sé por qué, me da la impresión de que nuestra diáspora Armenia desconsidera su condición de águila, capaz de sobrevolar el Ararát.

 

Cordialmente

Rupén (raymond) Berberian

Integración Armenia

[email protected]

 

www.arteraymond.com.ar

 

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