“AL MODO QUE MI PADRE ME AMÓ, ASÍ OS HE AMADO YO”. San Juan – XV – 9

Abrigaba Jesús un cariño tierno y constante hacía sus discípulos. Había en Él valor heroico y al mismo tiempo ternura.

   La amistad que ligaba a Jesús con sus discípulos nacía de una fe común, de una misma esperanza y de una devoción a la misma Causa, y crecía en un ambiente  de simpatía espiritual y de servicio mutuo. Jesús enseña que la relación que debiera existir entre Dios y el hombre no es de temor; Él no presenta a la Divinidad como un rey o un juez cuya ira tiene el hombre que aplicar, sino como un Padre dulce y misericordioso.

   La religión de Cristo no es religión de temor, sino de elevada y sincera unión con Dios.

Las Enseñanzas de Jesús

Constancio C. Vigil     

www.armspain.com

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