“Por tanto, cualquiera que escucha estas mis instrucciones, y las practica, será semejante a un hombre cuerdo que fundó su casa sobre piedra” San Mateo – VII – 24.

 

Puede un hombre hacer mucho en este mundo con su inventiva, su paciencia y su trabajo; Pero si no apoya su obra en la realidad, es decir , en la vida espiritual, ella se desmoronará antes del día de su muerte.

   Edifican en piedra quienes asientan su existencia terrestre en la vida sobrenatural y en la práctica de las leyes divinas y cuidan de aquellos bienes que nos llevamos en el alma cuando dejamos la tierra. La piedra para edificar es la bondad, la rectitud, la dulzura, la justicia, el amor. Morimos y todos estos tesoros perdurarán en nuestro espíritu, que no muere.

 

CONSTANCIO C. VIGIL

EDITORIAL ATLANTIDA-BUENOS AIRES

Publicado por www.armspain.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− dos = 3